domingo, 28 de febrero de 2016

Crean nuevo mapa de la Vía Láctea

La Vía Láctea, la galaxia donde se encuentra el planeta Tierra ha sido revelada al máximo detalle. Un equipo de los astrónomos del Observatorio Europeo Austral (ESO) ha publicado una nueva imagen de la Vía Láctea: se trata del mapa más detallado y nítido que se haya creado. Forma parte del proyecto llamado ATLASGAL (Telescope Large Area Survey of the Galaxy). La gigantesca fotografía cubre el plano galáctico visible desde el hemisferio sur en un área del cielo de 140 grados de largo y 3 grados de ancho, e incluye, la mayor parte de las regiones de formación de estrellas de nuestra Vía Láctea. El nuevo mapa, cuatro veces más grande que la anterior versión, tiene también una mayor calidad, puesto que en algunas regiones se repitió la observación con objeto de obtener una calidad más uniforme de los datos dentro del área total de estudio. 
El trabajo, realizado por los equipos de Melissa Ness y Marie Martig del Max Planck Institute for Astronomy, ha obtenido una ingente cantidad de información a partir del telescopio Kepler de la NASA y el instrumento APOGEE del Sloan Digital Sky Survey (SDSS). Los dos grupos científicos han sido capaces de estimar la edad de 100.000 gigantes rojas localizadas en la Vía Láctea. Así han podido desarrollar un mapa con la distribución de las estrellas más jóvenes y más viejas de nuestra galaxia. El modelo representa una zona situada entre el centro de la Vía Láctea y las afueras de la galaxia, localizadas a 65.000 años luz de la región central. 
Este primer mapa global de las gigantes rojas predice que los discos estelares de la Vía Láctea deberían haberse formado siguiendo un mecanismo "desde dentro hacia afuera". En otras palabras, uno esperaría descubrir las estrellas más antiguas cerca del centro de la galaxia, mientras que las más jóvenes se encontrarían en las regiones más externas. El modelo presentado confirma precisamente esta distribución. Como puede observarse en la siguiente imagen, las estrellas más jóvenes (marcadas en azul) están en las zonas exteriores, mientras que las estrellas más viejas aparecen representadas en rojo y naranja. 
El sondeo realizado por ATLASGAL no solo permite obtener una visión detallada de la distribución del gas denso y frío que hay a lo largo del plano de la Vía Láctea. La imagen difundida hoy también incluye la mayor parte de las regiones de formación estelar de la Vía Láctea meridional. En otras palabras, el mapa revela los lugares donde nacerán nuevas estrellas en el futuro. Como han explicado desde el Observatorio Europeo Austral (ESO), el sondeo cubre "un área del cielo de 140 grados de largo y 3 grados de ancho, cuatro veces más grande que la primera versión de ATLASGAL". El proyecto es la iniciativa más exitosa del telescopio APEX, al haber publicado sus resultados en setenta artículos científicos diferentes. 
El trabajo de ATLASGAL también se combina con las investigaciones realizadas por el satélite Planck de la Agencia Espacial Europea. Sus estudios han conseguido "detectar emisiones repartidas en un área mayor del cielo y, a partir de ahí, estimar la fracción de gas denso que hay en el interior de la galaxia". De este modo se puede obtener un censo completo de las nubes frías y masivas donde se están formando las nuevas generaciones de estrellas. El mapa revelado de la Vía Láctea, por tanto, es el fruto de una década de trabajo del telescopio APEX y nos permite apuntar hacia el futuro de nuestra galaxia. Los datos generados podrán ser aprovechados también por telescopios como ALMA, con el objetivo de conocer con mayor detalle el universo.

sábado, 27 de febrero de 2016

Japón: Ejemplo de coexistencia pacífica entre robots y humanos

En Japón desde hace más de 80 años hay una coexistencia pacífica entre robots y humanos. Japón es una potencia científica tecnológica donde los robots son parte del paisaje urbano, debido a que estos realizan muchas funciones domésticas y peligrosas para los humanos. Aquí un resumen de los más llamativos:
El “Smart Pet” es un robot con forma de perro fabricado por la empresa japonesa “BANDAI”, que gracias a un dispositivo, cobrara vida cuando le instales tu Iphone. Esta mascota es capaz de detectar diferentes tipos de gestos, y tiene más de cien expresiones disponibles. Al mismo tiempo, puedes cambiar su rostro virtual por otras imágenes. El “Smart Pet” viene equipado con Bluetooth para que varias mascotas puedan interactuar entre ellas.
Guardrobo D1, de 109 centímetros de altura, equipado con una cámara de fotos y sensores. Es capaz de patrullar oficinas, centros comerciales y bancos. En caso de presentarse alguna emergencia, se pone en contacto vía radio y enviara el video de los hechos. Fue creado por la compañía nipona Sohgo Security Services Co. Muchas empresas japonesas ya usan este robot para la seguridad de sus fábricas y otros diferentes tipos de negocios.
Ubiko, es un robot amigable desarrollado por la compañía japonesa Ubix junto con varias empresas entre las que se encuentran Aeon Co y Tmsuk. Realiza actividades diarias y/o rutinarias, como cuidado de niños, atendiendo a los clientes en los supermercados y/o cuidando algún centro comercial. Actualmente se encuentra en varias tiendas del Japón.
Miuro, es un pequeño robot que tiene un compartimento dedicado al iPod y altavoces Kenwood integrados en las ruedas. Tiene Wi-Fi para transmitir la música de un ordenador mediante iTunes y un mando para controlarlo a distancia y hasta se le puede añadir una cámara y sensores para analizar espacios y desplazarse mejor. Es el famoso robot bailarín. 
ASIMO, siglas de Advanced Step in Innovative Mobility, es el robot humanoide de Honda. Han pasado más de 15 años desde que Honda presentara la primera versión de Asimo, un robot humanoide diseñado para ayudar en tareas domésticas. La última versión de Asimo incluye mejoras en su inteligencia artificial. En lugar del frontal completamente negro que le daba aspecto de astronauta, ahora Asimo luce dos grandes ojos negros y una muesca que parece una sonrisa permanente. El robot ahora es capaz de distinguir entre varias personas por su cara y su voz, incluso aunque estén hablando todas a la vez. Tiene una notable libertad de movimientos, con las piernas que le permiten subir escaleras o correr a una velocidad de hasta 9 kilómetros por hora. Sus manos tienen trece grados de movilidad, y pueden realizar tareas bastante complejas, como abrir una botella, servir su contenido, y llevarlo en una bandeja. 
El 2015 se inaguró en Nagasaki, Japón, el hotel ‘Henn na’ (cuyo significado es Hotel Extraño), que emplea sólo robots tanto en la recepción, como en la sala de información y en los servicios. Este hotel 5 estrellas de bajo costo, es elegante y con algunos lujos. Cuenta con un total de 144 habitaciones de diseño que son atendidas por una variedad de robots dirigidos desde la Universidad de Tokio. Las habitaciones cuentan con la última tecnología: carecen de una llave para entrar para contar con un sistema de autentificación facial. La temperatura y la iluminación están controladas a través de un dispositivo móvil. Los robots humanoides o androides (se ven como  personal femenino) saludan a los huéspedes en la recepción, mientras que los que hablan inglés son recibidos por un dinosaurio robot. Robots más funcionales están disponibles para llevar el equipaje a las habitaciones, colgar la ropa y limpiar.  

viernes, 12 de febrero de 2016

Descubren ondas gravitacionales

El experimento LIGO ha confirmado la predicción de Albert Einstein de ondas en el espacio-tiempo, un hallazgo que abre una nueva era en la astrofísica. Hace unos 1.300 millones de años dos agujeros negros giraron y giraron, acercándose más y más el uno al otro, hasta que se estrellaron en una furiosa explosión. Cada uno de los agujeros negros llevaba  aproximadamente 30 veces la masa del Sol compactada en un volumen diminuto, y su impacto frontal se dio en el momento en que  ambos se acercaban a la velocidad de la luz. La asombrosa fuerza de la fusión dio lugar a un nuevo agujero negro y creó un campo gravitacional tan fuerte que distorsionó el espacio-tiempo con ondas que se propagaron a través del espacio con una potencia aproximadamente 50 veces mayor que la de todas las estrellas  y galaxias en el universo observable. Increíblemente, este tipo de eventos se cree que son comunes en el espacio, pero esta colisión fue la primera de este tipo que se ha detectado y sus ondas son las primeras observadas. Los científicos del Observatorio de Interferómetro Láser Avanzado de Ondas Gravitatorias (LIGO, por sus siglas en inglés) anunciaron en una conferencia de prensa en Washington, DC (uno de los al menos cinco eventos simultáneos celebrados en los EE.UU. y Europa), que la búsqueda de más de medio siglo, de ondas gravitacionales finalmente ha tenido éxito.
Albert Einstein predijo las ondas gravitacionales por primera vez en 1916 sobre la base de su teoría general de la relatividad. Los científicos empezaron a buscar estas ondas en el espacio-tiempo en la década de 1960, pero ninguno tuvo éxito en la medición de sus efectos sobre la Tierra hasta ahora. El descubrimiento de LIGO, aceptado para su publicación en la revista Physical Review Letters, no solo proporciona la primera evidencia directa de ondas gravitacionales, sino que también abre la puerta a su uso para el estudio de los poderosos eventos cósmicos que los crean. 
LIGO comenzó a operar en 2002, y buscó hasta el 2010 sin encontrar ondas gravitacionales. Entonces, los científicos cerraron el experimento y actualizaron casi todos los aspectos de los detectores, que incluyeron aumentar la potencia de los láseres y sustituir los espejos, para una ejecución posterior, denominada LIGO Avanzada, que oficialmente comenzó el 18 de septiembre de 2015. Sin embargo, incluso antes de esa fecha el experimento estaba en marcha: la señal llegó el 14 de septiembre a las 5:51 a.m. hora de la costa Este estadounidense, llegando al detector en Louisiana siete milisegundos antes de llegar al detector en Washington. LIGO Avanzada es aproximadamente tres veces más sensible que la LIGO inicial, y está diseñada para ser aproximadamente 10 veces más sensible que la primera iteración en los próximos años. Más de mil científicos trabajan en el experimento LIGO de $1.000 millones, que es financiado por la Fundación Nacional de la Ciencia de EE.UU. El proyecto utiliza dos detectores, uno ubicado en el estado de Washington y el otro en Louisiana, para detectar las distorsiones en el espacio que se producen cuando una onda gravitacional pasa a través de la Tierra. Cada detector tiene la forma de una L gigante, con patas de cuatro kilómetros de largo. La luz del láser rebota a través de las patas, que se refleja en los espejos y asombrosamente precisos relojes atómicos miden cuánto tiempo se tarda en hacer el viaje. Normalmente, como las dos patas son exactamente de la misma longitud,  la luz tarda exactamente la misma cantidad de tiempo en recorrer cada una. Sin embargo, si una onda gravitacional pasa a través, el detector y el suelo debajo de este se expandirán y contraerán infinitesimalmente en una dirección, y las dos patas perpendiculares ya no serán del mismo tamaño. Uno de los láseres llegará una fracción de segundo más tarde que el otro. LIGO tan sensible que mide el cambio de longitud de las patas, que es más pequeño que una diezmilésima parte del diámetro de un protón, o menor que el tamaño de un balón de fútbol en comparación con el tamaño de la Vía Láctea.