jueves, 12 de noviembre de 2015

Secretos del Vaticano

Estado de la Ciudad del Vaticano o Vaticano, es un país soberano cuyo territorio consta de un enclave dentro de la ciudad de Roma, en la península Itálica. Es uno de los seis microestados europeos. La Ciudad del Vaticano tiene una extensión de 0,44 km² (44 hectáreas) y una población de aproximadamente 900 habitantes, por lo que resulta un híbrido de ciudad elevada al rango de Estado independiente, siendo además el país más pequeño del mundo, y el único que tiene por lengua oficial el latín. Es tan pequeño que sólo la basílica de San Pedro es un 7 % de su superficie; la basílica y la plaza de San Pedro ocupan un 20 % del territorio, lo que lo convierte en el territorio independiente más urbanizado del mundo. La Ciudad del Vaticano comenzó su existencia en 1929 tras la firma de los Pactos de Letrán celebrados entre la Santa Sede y el entonces Reino de Italia, que en 1870 había conquistado los Estados Pontificios. La Ciudad del Vaticano alberga la Santa Sede, máxima institución de la Iglesia católica. Aunque los dos nombres, «Ciudad del Vaticano» y «Santa Sede», se utilizan a menudo como si fueran equivalentes, el primero se refiere a la ciudad y a su territorio, mientras que el segundo se refiere a la institución que dirige la Iglesia y que tiene personalidad jurídica propia como sujeto de Derecho internacional. En rigor, es la Santa Sede, y no el Estado del Vaticano, la que mantiene relaciones diplomáticas con los demás países del mundo. Por otro lado, el Vaticano es quien da el soporte temporal y soberano (sustrato territorial) para la actividad de la Santa Sede. El conjunto arquitectónico e histórico-artístico que conforma la Ciudad del Vaticano fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984. Por este motivo se considera al Vaticano una Ciudad-Museo, cuyos tesoros pertenecen a toda la humanidad y no pueden ser vendidos.
La máxima autoridad del Vaticano y jefe de Estado del mismo es el Sumo Pontífice, por lo que puede considerarse la única teocracia de Europa. El Papa delega las funciones de gobierno en el secretario de Estado. Además de ser el sumo pontífice de la Iglesia Cristiana Católica, y el jefe de Estado de la Ciudad del Vaticano, es también (para los que profesan la religión cristiana católica), el vicario de Cristo sobre la tierra y el sucesor de Pedro. 
El Vaticano tiene una economía limitada a la venta de recuerdos turísticos, libros, sellos y entradas a museos. Pero cuenta con los ingresos de la organización cristiana católica en todo el mundo, provenientes de: las aportaciones económicas de los Estados donde cuenta con acuerdos (llamados Concordatos) de financiación (por su tradición católica); las donaciones de los católicos (a nivel personal o empresarial); y los beneficios de las empresas, escuelas, universidades y bancos propiedad de la Iglesia. La economía estaba seriamente dañada en 1979, y tres años más tarde se produjo la quiebra de uno de los bancos más ilustres de Italia, el Banco Ambrosiano, que llevaba las finanzas internacionales del Vaticano, y el asesinato de su director Roberto Calvi: las investigaciones consiguientes revelarían que el banco se dedicaba al blanqueo del dinero de la mafia. El Papa Juan Pablo II trasladó la responsabilidad de la economía vaticana al Banco Vaticano, el cual, a partir de 1984, se encargaría de las finanzas. Cinco años más tarde, el Papa lleva a cabo una reestructuración de la organización económica y la dirección económica fue encargada a cinco financieros reconocidos internacionalmente (bajo la supervisión de una comisión de cinco cardenales). La dependencia del Vaticano encargada de estos controles es la "Administración del Patrimonio de la Santa Sede". Lamentablemente, con el Papa Juan Pablo II no se concretaron las reformas. Actualmente, el Papa Francisco a iniciado un proceso de reformas en el Banco Vaticano. Debido a las denuncias contra el Banco Vaticano involucrado con la mafia italiana. La mafia italiana controla el narcotráfico a nivel mundial. 

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