martes, 29 de septiembre de 2015

NASA confirma la existencia de agua en Marte

La NASA descubre sales hidratadas en una zona de Marte conocida como Recurring Slope Lineae, que podrían originarse a partir de agua líquida. La investigación, publicada en Nature Geoscience, ha puesto fin al misterio. El grupo de Lujendra Ojha, del Georgia Institute of Technology, ha encontrado trazas de sales hidratadas en Marte en una zona denominada Recurring Slope Lineae (RSL). Esta región fue hallada inicialmente en 2011 por otro equipo diferente de científicos, que describió la zona como "manchas oscuras que aparecían a finales de primavera y desaparecían en otoño en el hemisferio sur". Al pensar en agua líquida sobre el planeta rojo, es posible que imaginemos ríos y mares fluyendo bajo la superficie. Sin embargo, la primera evidencia de agua líquida en Marte es bastante diferente a lo que podríamos pensar: se trata en realidad de sales hidratadas, es decir, que contienen moléculas de agua. Anteriormente ya se habían detectado in situ y de forma remota diferentes tipos de sales en Marte, tales como cloruros, sulfatos o percloratos. Sólo que esta vez las sales encontradas suponen una fuerte evidencia de la presencia de agua líquida en el planeta rojo.
Según los investigadores, estas sales pueden disminuir el punto de congelación del agua, reducir su tasa de evaporación y ser higroscópicas, es decir, podrían ser capaces de absorber la humedad atmosférica. En el caso de la zona conocida como Recurring Slope Lineae, las manchas oscuras pueden llegar a presentar una anchura de cinco metros y alcanzar temperaturas que se sitúan entre los -23,15ºC y los 0ºC. Estas características, como apuntan los científicos en Nature Geoscience, sugieren que las sales podrían jugar algún papel en la disminución del punto de congelación del agua, permitiendo que fluyeran soluciones salobres. ¿Estaríamos entonces ante la primera evidencia de agua líquida en el Marte actual? Para confirmar esta hipótesis sobre el origen de Recurring Slope Lineae, los investigadores deberían detectar la absorción de agua líquida en su superficie, o bien encontrar sales hidratadas, que se formarían tras precipitarse a partir de estas corrientes de agua. Para evaluar qué hipótesis era correcta, el equipo de Lujendra Ojha ha analizado la composición mineralógica de las manchas de RSL gracias a uno de los instrumentos del Mars Reconnaissance Orbiter. Los estudios realizados por el espectrómetro CRISM muestran que en la zona RSL habría sales hidratadas, ya que los resultados obtenidos no permiten determinar de forma directa -al menos de momento- la presencia de agua líquida. Los cambios en la hidratación de estos minerales implicarían también dos efectos. Por un lado, el estado de hidratación podría aumentar al mismo tiempo y en el mismo lugar en el que se forman las vetas RSL. La segunda hipótesis, según los investigadores, se basaría en que las sales hidratadas se depositan en las zonas RSL y posteriormente se desecan. 
Tras la presentación de los últimos hallazgos de la agencia espacial estadounidense, NASA, en relación a la presencia de corrientes de agua en Marte, fueron muchos quienes hicieron la asociación con la posibilidad de que exista vida en el planeta rojo. Desde hace años se ha sabido que en el pasado hubo grandes cantidades de agua corriente en Marte y también se conocía de la existencia de agua congelada bajo su superficie. La importancia de este último descubrimiento, dice Mary Beth Wilhelm, investigadora del Centro Arnes de la NASA en Moffett Field, California, es que "es la primera vez que hay evidencia directa de la existencia de agua líquida en la superficie de Marte". Wilhelm añade que todavía no se sabe de dónde procede el agua, aunque indica que lo más probable es que sea de la atmósfera. Anteriormente este año, la NASA informó que casi la mitad del hemisferio norte de Marte fue en el pasado un océano, con una profundidad mayor de 1,6km. Otro aspecto novedoso del anunció es que es posible que las corrientes de agua salada se den en la actualidad, no como algo del pasado. Con poquísimas excepciones, el agua es necesaria para la vida tal como la conocemos. Sin embargo, los investigadores piden prudencia. El hecho de que haya agua congelada, corriente o ambas, no implica directamente que haya vida en Marte.

jueves, 24 de septiembre de 2015

Fin del Mundo: ¿Mito o realidad?

Desde hace muchos siglos atrás se habla del fin del mundo y hasta ahora seguimos vivos. Aunque según algunos eruditos, todas las religiones monoteístas hablan del fin del mundo, pero ninguna menciona la fecha exacta de dicho acontecimiento. Habría que preguntarse hasta qué punto son ciertas esas profecías apocalípticas o es negocio de algunos pastores/ministros evangélicos. Aquí un resumen de estas.
Apocalipsis o Revelaciones, último libro del Nuevo Testamento de la Biblia y que para algunos eruditos predice el fin del mundo. Fue escrito en metáforas y alegorías, es un estilo literario de la época, usado por los primeros cristianos durante las persecuciones romanas. Este libro ha divido el cristianismo en cristianos católicos y cristianos no católicos (Testigos de Jehová, mormones, adventistas, evangélicos, metodistas, Rosa Cruces, pentecostales y otros), estos últimos hacen negocio con ello. Según algunos teólogos, el Apocalipsis habla metafóricamente del fin del Imperio Romano y el auge del Cristianismo, dicha profecía se cumplió cuando el Emperador Romano Constantino se convirtió al cristianismo, convirtiendo al cristianismo (secta judía-romana) en una religión con miles de millones de seguidores por todo el mundo.
Año 2000, supuestamente se debió haber acabado el mundo. Richard Noone, autor de 5/5/2000 Hielo: el desastre final, pronosticó que el deshielo conduciría a un desastre de proporciones mundiales el 5 de mayo de 2000. Algunos grupos evangélicos predijeron el Fin del Mundo para diciembre del 2000, debido que las computadoras conectadas a Internet no estaban preparadas para el cambio del milenio o inclusive se hablaba de un holocausto nuclear. Después se comprobó la mentira de estas profecías, al carecer de fundamentos. Muchos pastores y/o ministros evangélicos se hicieron millonarios con el fin del mundo del año 2000, el cual nunca llego.
Año 2012, algunas sectas cristianas no católicas predijeron el fin del mundo, según la Biblia y las profecías Maya. Especularon desde una guerra bacteriológica o biológica hasta desastres naturales. Sin embargo, los mexicanos desmintieron esta supuesto fin del mundo,  explicando que todo eran ciclos evolutivos de cambios intercalados por la muerte metafórica del Sol. La NASA desmiento este Fin del Mundo, ya que la alineación de los planetas no afecto a la Tierra y ese fenómeno espacial se repetía cada cierto tiempo. 
Año 2014, nuevamente las sectas cristianas no católicas siguen prediciendo el Fin del Mundo. En este caso debido a un eclipse galáctico el cual convertirá nuestro planeta en un cubo de hielo y destruirá nuestra tecnología. Otros sectarios siguen insistiendo en la caída de un meteorito y que eso lo dice la Biblia. En ambos casos, la NASA desmintió estos rumores e inclusive dijo que no hay tal eclipse galáctico y que el último eclipse del año fue a inicios de Diciembre. 
Año 2015, algunas sectas cristianas no católicas siguen prediciendo el Fin del Mundo. Diversos blogs, videos en YouTube y en redes sociales afirmaban que en este mes seria el fin del mundo. El fin del mundo sería por los siguientes motivos: debido a un experimento del Gran Colisionador de Hadrones, la luna sangrienta o luna de sangre, terremotos por todo el mundo, la caída de un asteroide que destruirá nuestro planeta y que eso lo dice la Biblia. Con el hashtag #FinDelMundo, varios internautas intentan alertar al resto de los pobladores del planeta de las catástrofes que prometen terminar con nuestra civilización. Debido a la reunión entre el Papa Francisco y Barack Obama, el mundo terminará y otros aseguran que el apocalipsis fue predicho hace más de un año por el canciller francés Laurent Fabius cuando mencionó en mayo de 2014 que 'el mundo tendría que evitar un caos climático en sólo 500 días. Nostradamus predijo el verdadero Fin del Mundo, cuando explote el sol y devore a la Tierra, carbonizando todo ser viviente con sus lenguas de fuego. Según los científicos esto sucederá de aquí a 5 mil millones de años, ya que el sol es una estrella joven y todavía le falta mucho para llegar al final de su vida.

martes, 22 de septiembre de 2015

Los secretos del universo

El Universo o Cosmos, es todo, sin excepciones. Materia, energía, espacio y tiempo, todo lo que existe forma parte del Universo. Es infinito, por lo que ahora se habla de los Universos Paralelos o los Universos Alternativos. Dentro del Universo hay infinitas estrellas. La materia el universo es, sobre todo, espacio vacío. El Universo contiene muchas galaxias, cúmulos de galaxias y estructuras de mayor tamaño llamadas supercúmulos, además de materia intergaláctica. La materia no se distribuye de manera uniforme, sino que se concentra en lugares concretos: galaxias, estrellas, planetas y asteroides. El 90% del Universo está conformado por la materia oscura (gravedad espacial) y la energía oscura (anti gravedad espacial), las cuales no podemos observar a simple vista. 
Una galaxia es un conjunto de estrellas, nubes de gas, planetas, polvo cósmico, materia oscura y energía oscura, cuyo núcleo es un agujero negro que los une. La cantidad de estrellas que forman una galaxia es incontable, desde las galaxias enanas hasta las galaxias gigantes. Formando parte de una galaxia existen subestructuras como las nebulosas, los cúmulos estelares y los sistemas estelares múltiples. Históricamente, las galaxias han sido clasificadas de acuerdo a su forma aparente (morfología visual, como se la suele nombrar). Una forma común es la de galaxia elíptica que, como lo indica su nombre, tiene el perfil luminoso de una elipse. Las galaxias espirales tienen forma circular pero con estructura de brazos curvos envueltos en polvo. Galaxias inusuales se llaman galaxias irregulares y son, típicamente, el resultado de perturbaciones provocadas por la atracción gravitacional de galaxias vecinas. Estas interacciones entre galaxias vecinas, que pueden provocar la fusión de galaxias, pueden inducir el intenso nacimiento de estrellas. Finalmente, tenemos las galaxias pequeñas, que carecen de una estructura coherente y también se las llama galaxias irregulares. Se estima que existen más de cien mil millones de galaxias en el universo observable. La mayoría de las galaxias tienen un diámetro entre cien y cien mil parsecs y están usualmente separadas por distancias del orden de un millón de parsecs. El espacio intergaláctico está compuesto por un tenue gas cuya densidad media no supera un átomo por metro cúbico. La mayoría de las galaxias están dispuestas en una jerarquía de agregados, llamados cúmulos, que a su vez pueden formar agregados más grandes, llamados supercúmulos. Estas estructuras mayores están dispuestas en hojas o en filamentos rodeados de inmensas zonas de vacío en el universo. La materia oscura constituye el 90 % de la masa en la mayoría de las galaxias. 
Los sistemas estelares están formados por planetas, planetas enanos, cometas y conjuntos de asteroides que giran alrededor una estrella o múltiples estrellas. Los planetas interiores son los que están más cerca de su estrella, mientras que los planetas exteriores están más lejos de su estrella madre. Algunos planetas están rodeados por un satélite o muchos satélites naturales, como la Luna de nuestro planeta Tierra. Se cree que la mayoría de los sistemas solares termina en un gigantesco cinturón de asteroides, cuyos asteroides mantienen grandes distancias unos de otros. Estos asteroides se convierten en cometas debido a la fuerza de atracción de los planetas y/o sus estrellas madres. Nuestro sistema estelar está ubicado en el Brazo de Orión de la galaxia Vía Láctea. Dentro de nuestra galaxia hay muchos sistemas estelares, la mayoría de ellos tienen dos o múltiples estrellas que son circundadas por sus planetas y planetas enanos.  

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Alarmante desaparición de especies marinas

Los océanos del mundo se están quedando sin peces. Y, por lo tanto, corre riesgo una importante fuente de alimentación de la población mundial, incluyendo América Latina. En las últimas cuatro décadas, las poblaciones de vertebrados marinos se redujeron en un 49%. Y en el mismo lapso de tiempo, entre 1970 y 2012, los escómbridos -la familia de peces que incluye al atún, la caballa y el bonito- sufrieron un colapso aún más drástico: sus poblaciones se redujeron en un 74%. Esta es la conclusión de un informe del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) y la Sociedad Zoológica de Londres publicado este miércoles, que advierte que las especies que están desapareciendo son críticas para la seguridad alimentaria de la población. Muchas de estas especies -como el atún azul, también llamado atún rojo, o el bonito del norte- que se pueden encontrar en latas o en el menú de restaurantes, son cada vez más escasas. El estudio analizó un total 5.829 poblaciones de 1.234 especies marinas.
Las razones de esta pronunciada desaparición son variadas. Aunque la pesca excesiva es un fenómeno global, es más acentuada en el Pacífico ya que las flotas de pesqueros de China, Japón y Corea están entre las más grandes del mundo y tienen una mayor capacidad de pesca. Otras causas son la contaminación -la presencia de miles de millones de diminutos trozos de plástico que acaban en el sistema digestivo de peces y otros animales marinos-, la pérdida de hábitats clave como los manglares costeros, donde desovan muchas especies de peces, y el cambio climático, que está provocando la acidificación de los océanos por la absorción de dióxido de carbono de la atmósfera. En América Latina, Roberto Troya, director de WWF para la región, destacó el efecto negativo sobre tres especies de peces en particular. Hay una presión sin precedentes sobre los mares en Latinoamérica. Extrayendo de ellos más atunes, jureles y sardinas de lo que es sostenible, afectando complejos ecosistemas y paisajes marinos como manglares y corales, y contaminándolos con las aguas servidas. Otras especies afectadas a nivel global son los pepinos de mar, considerados una delicatessen en Asia. Esta especie ha sufrido una reducción del 98% en las Galápagos, Ecuador, y un 94% en el Mar Rojo, en Egipto. El informe también examina la reducción de los hábitats como los pastizales marinos, los manglares y los arrecifes de coral. Estos últimos, dice, podrían desaparecer para 2050 a causa del cambio climático. De ser así, el impacto sería tremendamente negativo ya que más del 25% de especies marinas vive en arrecifes de coral y cerca de 850 millones de personas se benefician directamente de sus servicios económicos, sociales y culturales. Aunque el panorama luce sombrío, WWF enfatiza que hay vías para remediar esta situación. 
La sobrepesca se puede evitar con mejores gobiernos. Siendo un ejemplo en este sentido la recuperación de las poblaciones de bacalao del Mar del Norte. Los gobiernos también podrían adoptar las metas de desarrollo sostenible planteadas por Naciones Unidas, y la gente podría consumir solamente pescado que está certificado como producto de pesca sostenible. En cuanto a Latinoamérica, hace falta asumir la responsabilidad por acciones pasadas, ampliar la protección de zonas marinas y manejar a futuro los recursos marinos bajo un enfoque de ecosistemas. 
La sobrepesca, la contaminación, el cambio climático y la destrucción de hábitats como los arrecifes de coral están poniendo a los mares en dificultades, pero la comunidad científica teme que el riesgo no esté siendo tomado tan en serio como se toma al peligro de la pérdida de animales y plantas que viven en tierra firme. En ese sentido, las especies marinas en riesgo de extinción, excepto quizá las ballenas, son las grandes olvidadas en la concienciación social de la pérdida de biodiversidad.

viernes, 11 de septiembre de 2015

Descubren especie intermedia entre el hombre y el mono

Una nueva especie fue descubierta en una cámara funeraria dentro de un sistema de cuevas en Sudáfrica. El descubrimiento de 15 esqueletos parciales es el más grande de este tipo en África. Según los investigadores, el hallazgo cambiará las ideas que tenemos actualmente sobre nuestros ancestros. El estudio, publicado en la revista Elife, señala que estos individuos tenían la capacidad de seguir un comportamiento ritual. Bautizada naledi, esta especie ha sido clasificada dentro del grupo o género Homo, al que pertenecemos los humanos modernos. Los investigadores aún no han logrado descubrir cuándo vivieron estas criaturas. Según Lee Berger, líder del equipo de la investigación, la especie puede ser una de las primeras del género Homo y pudo haber vivido en África hace tres millones de años. Al igual que aquellos que trabajan en su campo, Berger trata de evitar el uso del término "eslabón perdido". Berger dice que el Homo naledi podría describirse mejor como un "puente" entre los primates bípedos más primitivos y los humanos. El cráneo, los dientes y los pies parecen los de un niño, a pesar de que el esqueleto en cuestión era el de una anciana. Sus manos también parecen humanas, hasta que llegas a los dedos que se curvan un poco como los de los monos. El Homo naledi no se parece a ningún humano primitivo hallado en África. Tiene un cerebro diminuto: del tamaño de un gorila y una cadera y hombros primitivos. Pero está dentro del género de los humanos por que la forma de su cráneo es más moderna, por sus dientes relativamente pequeños y por las características piernas largas y pies modernos.
La cueva Rising Star (a unos 50 kilómetros de Johannesburgo, capital de Sudáfrica). El área es conocida como la "cuna de la humanidad". Las cuevas llevan hacia un estrecho pasadizo bajo tierra por el que algunos de los integrantes del equipo de Berger tuvieron que pasar en cuatro patas durante la expedición financiada por la National Geographic Society. Eligieron a mujeres pequeñas porque el túnel es muy angosto. Gatearon por 20 minutos en medio de la oscuridad iluminada sólo por linternas adheridas a los cascos que llevaban en su cabeza, hasta llegar a una cámara que contenía cientos de huesos. Los Homo naledi parecen haber llevado a individuos hasta las profundidades de este sistema de cuevas para depositarlos allí, posiblemente por generaciones. Si esto es correcto, quiere decir que el Homo naledi era capaz de asumir un comportamiento ritual y también desarrollar pensamiento simbólico, algo que hasta ahora sólo ha estado asociado a humanos mucho más tardíos de los últimos 200.000 años. 
Markus Bastir, un investigador de origen austríaco que trabaja en el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), ha participado en el análisis del tórax del Homo naledi. Junto a Daniel García Martínez, Bastir ha usado tecnología 3D para reconstruir todo el tórax del naledi partiendo de los fragmentos de costillas, vértebras y otros fósiles hallados en la cueva de Sudáfrica. “Nuestros resultados indican que la columna vertebral y el tronco eran muy primitivos, como los de un australopiteco”, explica. “Además, las falanges de sus dedos eran curvas, una adaptación para trepar a los árboles”. Esta mezcla de rasgos es única, lo que les hace distintos de los Homo habilis (hasta ahora considerados los primeros miembros del género Homo, aunque por restos muy escasos) y dignos de que se les considere una nueva especie, explican los científicos. Por su morfología, los responsables del hallazgo sitúan al Homo naledi justo en el origen del género Homo, en el punto intermedio entre los australopitecos y las especies plenamente humanas como Homo erectus. Esto supondría que vivieron hace al menos dos millones de años y les otorgaría un papel clave hacia la aparición de nuestra especie. Chris Stringer, del Museo de Historia Natural de Londres, que no ha participado en el estudio, apunta otra posibilidad muy diferente. ¿Y si los restos tienen menos de 100.000 años? “Significaría que el H.naledi sobrevivió hasta hace relativamente poco igual que hizo el Homo floresiensis (hombre de Flores) en Indonesia, que también combina cerebro y dientes pequeños”, explica en un artículo de análisis sobre el hallazgo. En ese caso los naledi no serían nuestros ancestros directos y podrían ser un callejón sin salida en la historia de nuestra evolución.