viernes, 27 de marzo de 2015

¡La Fórmula 1 de los drones!

Hemos visto a los drones realizar desde tareas de rescate hasta misiones de reconocimiento aéreo. Los drones también ofrecen muchas posibilidades para diferentes tipos de juegos. En Estados Unidos se organizan carreras con pequeños drones voladores capaces de alcanzar los 100 kilómetros por hora. Los cuales compiten en medio de bosques o en circuitos improvisados, con escenas propias de las películas de ciencia ficción como Star Wars, Star Trek y Avatar. Sólo hay que disponer de lentes especiales, un dron de carrera y delimitar bien el circuito por el que se va a correr. Según los fanáticos de este nuevo deporte extremo es necesario tener buenos reflejos. Esta competición ha recibido el nombre de la “Fórmula Uno” de los drones. En Estados Unidos cualquier lugar es bueno para poner a prueba a estos pequeños voladores. Llevan cámaras integradas que permiten la visión directamente con su piloto. Esta competición les da a los pilotos la sensación de estar dentro de un videojuego, debido al realismo de las imágenes. Un estacionamiento o un circuito improvisado en mitad del campo. Basta con colocar unos obstáculos y el espectáculo está hecho. Según el nivel de experiencia en aeromodelismo, hay aparatos que llegan a superar los 100 kilómetros por hora. Una moda que también se extiende por Europa. Al estilo de la Guerra de las Galaxias. En Francia se celebra un torneo cada año y quiere convertirse en referencia mundial. El bosque obliga a los pilotos de drones a mostrar su pericia a la hora de sortear obstáculos, como otros competidores y árboles.
Los drones de carrera son construidos de muchas manera, ya sea tomando partes de juguetes a control remoto y combinando piezas de electrónica. La mayoría de estos drones son hechos en piezas de plástico, como el chasis y las hélices. Mientras que para los motores reciclan piezas de motores de pequeños juguetes o los compran en las tiendas online, donde venden motores para maquetistas y diseñadores. Los drones de carrera son pequeños cuadricópteros con poderosos motores que le dan velocidad a sus cuatros hélices. Actualmente, hay compañías especializadas que venden estos drones de carreras desarmados y que uno los puede armar en su casa. Algunas familias modifican estos drones para vigilar sus casas o para verificar que los encargados de la casa (niñeras, cocineras y otros) no hagan cosas que no deben. Algunos videos de estos drones han servido para descubrir desde crímenes hasta las caras de los delincuentes callejeros.   

sábado, 21 de marzo de 2015

Fórmula E: ¡F1 eléctricos!

La Fórmula E es una categoría de competición de monoplazas eléctricos (tipo F1) organizada por la Federación Internacional del Automóvil (FIA), creada con la intención de servir como laboratorio de investigación y desarrollo de vehículos ecológicos para promover y acelerar su popularidad, sirve como escaparate de innovaciones y desarrollo, en un marco que combina tecnología y deporte. La temporada inaugural comenzó en septiembre de 2014 y finaliza en junio de 2015. McLaren suministra los motores, transmisiones y sistemas electrónicos de todos los monoplazas, Dallara construye los chasis, Michelin suministra los neumáticos, y Williams las baterías. Los monoplazas tienen una luz compuesta de unos 15 leds que parpadean aproximadamente a unos 5 Hz de frecuencia que generalmente se iluminan de color rojo, en tres casos: al activar el limitador de velocidad para entrar en boxes y cuando el piloto cambia el coche a la configuración de lluvia o entra el sistema en configuración de bajo consumo, indicando a los demás pilotos que el vehículo es mucho mas lento que ellos, lo vemos generalmente en las vueltas finales de la carrera, sobre todo al reducir velocidad (Se activa automáticamente). En ambos casos, con exclusión de la configuración de bajo consumo, se activan desde el pedal. A diferencia de otros vehículos, como turismos, no se activa al accionar el pedal de freno. Existe un caso especial: cuando un piloto es novato, los leds se encienden en verde durante sus test para indicar al resto de los pilotos que ese piloto todavía no tiene experiencia. Al igual que con el coche de seguridad, Mercedes-Benz es el encargado de fabricar los leds para todos los coches. 
Miami albergó la quinta cita de la Fórmula E y con ella la competición de monoplazas eléctricos organizada por Alejandro Agag logró su quinto vencedor distinto, al llevarse el triunfo final Nicolas Prost, nuevo líder del certamen. La prueba ofreció un final vibrante merced a distintas estrategias de consumo de energía y cambio de monoplazas gracias también a que fue la primera carrera de la temporada en la que el Safety Car no tuvo que intervenir, llevando así por fin los monoplazas a su límite de autonomía. En una carrera organizada por Andretti, uno de sus monoplazas salió desde la pole, el de Jean-Éric Vergne. Sin embargo el francés volvió a demostrar que en esta categoría liderar no siempre sale a cuenta al provocar un mayor consumo que si te resguardas en el rebufo de otros monoplazas. Sam Bird, muy inteligente, intentó aprovecharse de ello y le adelantó antes de la parada en boxes… pero le salió el tiro por la culata. Al tiempo que Vergne se iba a boxes, Bird intentó sin éxito dar una vuelta más, quedándose sin energía a mitad de vuelta y llegando por inercia a boxes. En esas circunstancias los que se beneficiaron fueron los pilotos de ABT y Nicolas Prost, colocados en cabeza de carrera tras sus cambios de coche. Eso sí, el héroe de la carrera fue Scott Speed. El piloto estadounidense, en casa y debutando con Andretti, remontó desde la 12ª posición a la novena antes de su parada en boxes, clavó el tiempo mínimo de pitstop para ascender a la sexta plaza e hilando adelantamientos se metió de lleno en la lucha por el triunfo final.