jueves, 6 de noviembre de 2014

Colonización del planeta Marte

Marte es el cuarto planeta del Sistema Solar más cercano al Sol. Llamado así por el dios de la guerra de la mitología romana Marte, recibe a veces el apodo de planeta rojo debido a la apariencia rojiza que le confiere el óxido de hierro que domina su superficie. Tiene una atmósfera delgada formada por dióxido de carbono, y dos satélites: Fobos y Deimos. Forma parte de los llamados planetas telúricos (de naturaleza rocosa, como la Tierra) y es el planeta interior más alejado del Sol. Es, en muchos aspectos, el más parecido a la Tierra. Aunque en apariencia podría parecer un planeta muerto, no lo es. Sus campos de dunas siguen siendo mecidos por el viento marciano, sus casquetes polares cambian con las estaciones e incluso parece que hay algunos pequeños flujos estacionales de agua.
Marte puede dividirse en varias áreas bien diferenciadas según el tipo de colonización posible por realizar: Zona explorada por el Opportunity, a una latitud media. La sonda Mars Odyssey encontró la mayor concentración de agua en el polo norte, pero mostró que en latitudes menores el agua también existía, por lo que restó importancia a los polos como lugar de la órbita de la tierra. La exploración de la superficie está aún en marcha. Los dos rovers marcianos, Spirit y Opportunity, han encontrado muy diversos tipos de suelo y rocas. Esto sugiere que el terreno marciano es muy variado, y que el lugar de un asentamiento no debería elegirse hasta tener mucha más información. Aunque no son realmente parte de Marte, las lunas, Fobos y Deimos, son ciertamente atractivas. La delta-v para un retorno a la Tierra desde ellas es baja, y pudiera encontrarse en ellas combustible para cohetes, como hielo de agua. En ese caso, podrían actuar como puestos de abastecimiento para los vehículos que volvieran a la Tierra, y podría ser económicamente viable devolver ciertos materiales al espacio orbital entre las lunas, para otros viajes. Esto ayudaría a la colonización de la superficie.
El plan One Mars es un proyecto privado para iniciar la colonización de Marte para el 2025. Sin embargo, luego de un estudio previo, el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) ha señalado que esta iniciativa está condenada al fracaso. Según el estudio, publicado en “Popular Science”, si la tecnología actual no sufre un cambio drástico, los colonos no tendrían ninguna oportunidad de sobrevivir, ya que morirían de hambre o falta de oxígeno. El proyecto de colonización tiene planeado el cultivo de alimentos en invernaderos para producir alimentos. Según explica los expertos del MIT, las plantas producirían demasiado oxígeno en un ambiente cerrado, por lo tanto se necesitaría tecnología para mantener el oxígeno bajo control, la cual nunca ha sido probada más allá de la Tierra y podría fallar. El autor principal del estudio, Sydney Do, advierte que puede existir la tecnología para sobrevivir en el espacio, no obstante, muchas fallan al momento de salir de la órbita terrestre. El MIT critica la falta de un plan de contingencia respecto a temas como pérdida de masa ósea, reabastecimiento, falta de piezas de respuesta y un posible regreso a la Tierra. Cabe resaltar que un viaje hacia Marte para llevar suministros tardaría al menos 9 meses. Asimismo se señala que el nivel de humedad que se produciría en el ‘hogar’ de los colonos sería del 100%, lo que no es fatal pero dificultaría la vida diaria. Para finalizar, los expertos señalan que, aun superando los problemas tecnológicos, se necesitarían al menos 15 cohetes para transportar todo el equipamiento necesario, una inversión económica demasiado ambiciosa.
"He hablado con personas muy conocedoras que me dicen estas tecnologías funcionarán", declara Bas Lansdorp, director general de Mars One, citado por el portal EuropaPress. Para Lansdorp, los expertos del MIT se han basado en datos incompletos para realizar sus conclusiones. Como lo señala en una declaración sobre el exceso de oxígeno. Sin embargo, admitió que el proyecto sí tiene un punto débil, las piezas de repuesto. "Están en lo correcto. El gran reto de Mars One es mantener todo en marcha y funcionando y los equipos y trajes de reparación en Marte es un problema que aún tenemos que resolver", declaró el experto, citado por EuropaPress.