martes, 16 de septiembre de 2014

¡Dinosaurio sabía nadar!

En Marruecos han aparecido fósiles del Spinosaurus, un dinosaurio que no solamente era mayor y más peligroso que sus coetáneos, como el T. Rex, sino que se trataba del primer dinosaurio que habitaba tanto en la tierra como en el agua. Con 15 metros de longitud y una espina en su espalda de 2 metros de altura de estructura similar al de una vela, el Spinosaurus era el dinosaurio más grande y más peligroso de los dinosaurios carnívoros, escribe revista 'Smithonian'. Los fósiles de esta especie de 95 millones de años de antigüedad, hallados recientemente en el Desierto del Sahara, en Marruecos, muestran a un dinosaurio con un hocico parecido al del cocodrilo, lo que le permitía sumergirlo rápidamente, con patas en forma de remo. Presentaba además un cuello y un tronco largos, además de estrechas caderas y muslos cortos que sugieren que el animal pasaba la mayor parte de su vida nadando y cazando peces, lo que lo convierte en un dinosaurio único en su especie. "Era una quimera: mitad pato, mitad cocodrilo. No conocemos nada parecido", cita 'Smithonian' a Paul Sereno, de la Universidad de Chicago, uno de los autores del estudio sobre el dinosaurio publicado en la revista 'Science'.
No menos sorprendente que el dinosaurio es la historia de su descubrimiento. Sus primeros fósiles fueron hallados en Egipto hace 100 años por el paleontólogo alemán Ernst Stromer. Se trataba de restos muy incompletos que fueron trasladados al museo paleontológico de Munich, donde fueron destruidos completamente por la aviación británica durante la Segunda Guerra Mundial.  Desde entonces algunos huesos de este dinosaurio eran hallados de cuando en cuando. Hace una década el paleontólogo Nizar Ibrahim de la Universidad de Chicago viajó al Sahara en búsca de nuevos fósiles. En 2008 se encontraba en el oasis de Erfoud, cuando se le acercó un "hombre con bigotes" que le mostró una caja llena de huesos, entre los cuales el científico vio, para su asombro, uno que podía ser del Spinosaurus. El año pasado un colega italiano del paleontólogo, Cristiano dal Sasso, le contó que el Museo de Historia Natural de Milan había adquirido fósiles parciales del Spinosaurus. Dichos restos habían sido donados por un coleccionista privado, así que fue imposible averiguar de donde provenían. Después de una investigación, los paleontólogos llegaron a la conclusión de que los fósiles pertenecían al mismo "hombre con bigotes" misterioso. Ibrahim y otros colegas suyos se dirigieron entonces de nuevo a Erfoud donde hallaron al hombre, al que lograron convencer para que les mostrara donde se hallaban los fósiles. Finalmente fueron hallados en Marruecos el cráneo completo, las garras y los huesos que conforman la 'vela' en la espalda del Spinosaurus, pudiendo entender cuál era la verdadera apariencia de este insólito animal prehistórico. 

viernes, 12 de septiembre de 2014

Escudos naturales de la Tierra

Escudo Magnético de la Tierra, cuyo nombre científico es la magnetosfera o magnetósfera, es una región alrededor de un planeta en la que el campo magnético de éste desvía la mayor parte del viento solar formando un escudo protector contra las partículas cargadas de alta energía procedentes del Sol. La magnetosfera terrestre no es única en el Sistema Solar y todos los planetas con campo magnético: Mercurio, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, poseen una magnetosfera propia. Ganímedes, satélite de Júpiter, tiene un campo magnético pero demasiado débil para atrapar el plasma del viento solar. Marte tiene una muy débil magnetización superficial sin magnetosfera exterior. Las partículas del viento solar que son detenidas forman los cinturones de Van Allen. En los polos magnéticos, las zonas en las que las líneas del campo magnético terrestre penetran en su interior, parte de las partículas cargadas son conducidas sobre la alta atmósfera produciendo las auroras boreales o australes. Tales fenómenos aurorales han sido también observados en Júpiter y Saturno. 
La Luna es el único satélite natural de la Tierra. Con un diámetro de 3476 km es el quinto satélite más grande del Sistema Solar, mientras que en cuanto al tamaño proporcional respecto de su planeta es el satélite más grande: un cuarto del diámetro de la Tierra y 1/81 de su masa. Planeta doble es la denominación que algunos científicos dan al sistema Tierra-Luna debido al desmesurado tamaño que presenta el satélite con relación al planeta, de sólo 81 veces menor masa, es decir sólo 3,6 veces menor que la Tierra en diámetro (si la Tierra fuese del tamaño de una pelota de baloncesto, la Luna sería como una pelota de tenis). Esta afirmación se apoya en las relaciones existentes entre los distintos planetas del Sistema Solar y sus satélites, variando éstas entre las 3,6/1 veces menor de la Luna y las 8924/1 del satélite XIII Leda con relación a Júpiter. Cuando Galileo Galilei apuntó su telescopio hacia la Luna en 1610 pudo distinguir dos regiones superficiales distintas. A las regiones oscuras las denominó «mares», los cuales por supuesto no tienen agua y llevan nombres tales como Mar de la Serenidad y Mar de la Fecundidad; son planicies con pocos cráteres. El resto de la superficie lunar es más brillante, y representa regiones más elevadas con una alta densidad de cráteres, tales como Tycho y Clavius. En la superficie lunar también existen cadenas de montañas que llevan nombres como Alpes y Apeninos, igual que en la Tierra. Debido al gran tamaño de la Luna, está nos protege de las lluvias de meteoritos o los meteoritos que se escapan de los dos cinturones de asteroides de nuestro Sistema Solar, de ahí que la superficie lunar está llena de cráteres.  

martes, 2 de septiembre de 2014

Descubren nuevo planeta

El Sistema Solar tiene un nuevo miembro más lejano, un planeta enano, llamado 2012 VP113, que se ha localizado más allá del borde conocido del Sistema Solar, según revela el trabajo de Scott Sheppard, del Instituto Carnegie, en Washington, Estados Unidos, y Chadwick Trujillo, del Observatorio Gemini, en Hawai, Estados Unidos.  Esta investigación, cuyas conclusiones publica la revista 'Nature', indica la posible presencia de un enorme planeta, tal vez hasta diez veces el tamaño de la Tierra, que no se ve, pero, posiblemente, influye en la órbita de 2012 VP113, así como otros objetos de la Nube de Oort interior.  El Sistema Solar conocido se puede dividir en tres partes: planetas rocosos como la Tierra, que están cerca del Sol; planetas gaseosos gigantes, que se encuentran más lejos, y objetos helados del Cinturón de Kuiper, que se ubican más allá de la órbita de Neptuno. Más allá de esto, parece que hay una orilla del sistema solar donde se conocía sólo un objeto, Sedna, presente con la totalidad de su órbita. Pero el recién descubierto 2012 VP113 tiene una órbita que se mantiene incluso después de la de Sedna, por lo que es el más lejano conocido en el Sistema Solar. "Este es un resultado extraordinario que redefine nuestra comprensión de nuestro Sistema Solar", afirma la directora del Departamento de Magnetismo Terrestre de Carnegie, Linda Elkins-Tanton.
Sedna fue localizado más allá del borde del Cinturón de Kuiper en 2003 y no se sabía si era único, igual que se pensó de Plutón antes de que se descubriera el Cinturón de Kuiper. Con el hallazgo de 2012 VP113, ahora está claro que Sedna no es único y sea probablemente el segundo miembro conocido de la Nube de Oort interior, el probable origen de algunos cometas. El punto de la órbita más cercano de 2012 VP113 al Sol está cerca de 80 veces la distancia de la Tierra al Sol, una medida conocida como una unidad astronómica o UA. Para contextualizar, existen planetas rocosos y asteroides a distancias que oscilan entre 0,39 y 4,2 UA; los gigantes de gas se encuentran a entre 5 y 30 UA y el Cinturón de Kuiper (compuesto de miles de objetos helados, incluyendo Plutón) oscila entre 30 y 50 unidades astronómicas. Nuestro sistema solar tiene una clara orilla a 50 UA y sólo se sabía que Sedna sobrepasaba de manera significativa este límite exterior, a 76 UA con la totalidad de su órbita. "La búsqueda de este tipo de objetos distantes de la Nube Oort interior más allá de Sedna y 2012 VP113 debe continuar, ya que nos podrían decir mucho sobre cómo se formó y evolucionó nuestro Sistema Solar", destaca Sheppard. Tanto Sedna como 2012 VP113 se encuentran cerca de su máxima aproximación al Sol, pero ambos tienen órbitas que están a cientos de UA. La similitud en las órbitas de Sedna, 2012 VP113 y algunos otros objetos cerca del borde del Cinturón de Kuiper sugiere que un cuerpo perturbador masivo desconocido puede guiar estos objetos a estas configuraciones orbitales similares. Sheppard y Trujillo sugieren que una Super Tierra o un objeto aún más grande a cientos de UA podrían crear el efecto de 'pastor' que se ve en las órbitas de estos objetos, que están demasiado lejos para ser alterados significativamente por ninguno de los planetas conocidos. Hay tres teorías que compiten sobre cómo se puede haber formado la Nube de Oort interior. Una teoría es que un planeta errante podría haber sido arrojado fuera de la región de planetas gigantes y haber perturbado objetos fuera del Cinturón de Kuiper hacia la Nube de Oort interior. Este planeta podría haber sido expulsado o estar todavía en el distante Sistema Solar hoy en día. La segunda teoría es que un encuentro estelar cercano podría poner objetos en la región de la Nube de Oort interior. Y la tercera teoría sugiere que los objetos de la Nube de Oort interior son capturados por planetas extrasolares de otras estrellas que estaban cerca de nuestro Sol en su grupo de nacimiento. La Nube de Oort exterior se distingue de la Nube de Oort interior porque en la segunda, que comienza a cerca de 1.500 UA, la gravedad de otras estrellas cercanas perturba las órbitas de los objetos, haciendo que los objetos de la Nube de Oort exterior tengan órbitas que cambian drásticamente con el tiempo. Muchos de los cometas que vemos son objetos que fueron perturbados de la Nube de Oort exterior.