domingo, 17 de agosto de 2014

OVNI Nazi: ¿Máquina del tiempo o nave espacial?

La Alemania Nazi estaba trabajando en un proyecto súper secreto durante la Segunda Guerra Mundial, que ha sido bautizado como "Wunderwaffe", o el Arma maravilla. Tenía otros nombres; nazi-Bell, The Bell, Die Glocke para nombrar unos pocos. Este aparato o artilugio que los nazis estaban construyendo supuestamente estaba probando las teorías anti-gravedad que tan en boga estaban en ese tiempo, así como crear súper hombres. Los rumores de la Campana fueron de qué se trataba de un avión, súper secreto, y que haría ganar la guerra a los nazis. Pero resulta que, la Campana nazi no era un avión, sino tal vez una máquina del tiempo o generador de un agujero de gusano.
Die Glocke ("la campana", en alemán) es un supuesto experimento ultrasecreto nazi, realizado durante la última fase de la Segunda Guerra Mundial, el momento que aprovecharon muchos científicos e ingenieros para presentar planos de cohetes y tanques dantescos que darían un giro al curso de la guerra, conocidos como las Wunderwaffen, o "armas maravillosas". Lo que hace especial a Die Glocke es el halo de misterio que dejó en torno a su supuesta existencia, así como el fin que tenía, que es aún un misterio. El mayor experto en este tema ocultista es Igor Witkowski, un investigador polaco que ha pasado casi 20 años en investigaciones para descubrir de qué era capaz este aparato. Die Glocke fue creada durante la última fase de la Segunda Guerra Mundial (1943-1945), en la locación secreta nazi conocida como Der Riese, o "el gigante", una base experimental ultrasecreta ubicada entre las Montañas Owl y el Castillo Książ. Esta base constaba de siete laboratorios, cubiertos bajo las montañas. La base fue construida por trabajadores forzados (soviéticos y polacos), vigilados por la Shutzstaffel (SS). Uno de los temas pendientes es quién fue el arquitecto del proyecto en general, y qué pasó con él luego de la guerra. Según las investigaciones de Witkowski, el encargado era un ingeniero alemán de nombre Hans Kammler, general de la Waffen Shutzstaffel, que también fue colaborador en la investigación de los cohetes V-1, V-2 y el prototipo V-3, calificado como una de las Wunferwaffen. Kammler fue encargado del proyecto por orden directa de Hitler, y también fue responsabilizado por la muerte de 62 científicos colaboradores del proyecto, que fallecieron en extrañas y no resueltas circunstancias. Luego de los Juicios de Nuremberg, Kammler desapareció de la escena, ya que EEUU no lo reclutó como científico en las investigaciones tecnológicas de la posguerra, y la URSS nunca confirmó su residencia en el bloque comunista. 
La campana nazi llegó por primera vez a la luz gracias a un libro de Igor Witkowski. Él escribió que había conseguido su información de un oficial nazi de las SS, Jakob Sporrenberg. Y eso le mostraron transcripciones clasificados en 1997. Entonces, un día, el autor Nick Cook encuentra un artículo misterioso sobre su escritorio a partir de 1956 titulado "The G-Engines are Coming". El artículo describe los pasos para que pilotos desciendan de un avión flotante y sin alas. Los avances sobre la Anti-gravedad se esperaban un día cualquiera en aquel entonces. Las investigaciones y estudios se llevaron a cabo en la mina de Wenceslao en Polonia, donde los científicos de las SS experimentaron con la Campana y el atrapamoscas. La mina corre varios kilómetros en la montaña, lo que la convierte en un lugar muy seguro. Seguro ante los bombardeos, fácil de montar proyectos y pruebas secretas. Aún se pueden ver restos del atrapamoscas de hoy. Cuando los nazis huyeron en 1945, sellaron los túneles, y hoy en día, los túneles han sido inundados. ¿Qué hizo que abandonaran todo y lo dejaran atrás? La campana también fue tomada, pero ¿por quién y dónde? Posteriormente se descubrió que el nazi que ordeno su construcción huye en esta nave voladora con la intención de cambiar la historia, pero logra un efecto contrario, ya que más bien logra viajar a nuestro futuro y estrellarse en Estados Unidos. 

miércoles, 6 de agosto de 2014

Hombre mono soviético: ¿Experimento fallido?

El 2005 el diario escocés  The Scotsman publicó unos expedientes secretos en los que se aseguraba que a mediados de la década de 1920 Josef Stalin investigó la posibilidad de crear un ejército invencible nacido de la unión de hombres y monos. Estos "hombres mono", cuya fuerza Stalin creyó supernatural, suponían la creación de un ejército invencible que adoptaría la inteligencia humana pero que tendría otras características como la capacidad de sobrellevar altas dosis de dolor y la resistencia e indiferencia a la calidad y cantidad de los alimentos digeridos. Según los expedientes, Stalin (algunos dicen que se opuso a estos experimentos) exigió al científico Ilya Ivanov especialista en el cruce de caballos de carreras en la etapa zarista e investigador en la hibridación con animales, que  investigara todas las posibilidades de este experimento. Ivanov partió a África en 1926 para buscar monos mientras en Georgia se construía un laboratorio con el mismo objetivo, de tal forma que la investigación se realizaba paralelamente con hombres de raza negra (ya que debido a los "cánones " racistas de la época Ivanov los supuso más cercanos a los monos y por tanto más aptos para este experimento) y con voluntarios rusos que donaban esperma para tal fin. Está claro que en un momento en el que la genética apenas se había despertado, la única opción de conseguir esta unión genética era la inseminación o el apareamiento. En la primavera de 1930, Ivanov fue criticado por sus fallidos experimentos en su instituto veterinario. Finalmente el 13 de diciembre de 1930, Ivanov fue arrestado. Fue condenado a cinco año de exilio a Alma Ata, donde trabajó para el Instituto Veterinario-Zoólogo kazajo hasta su muerte por un derrame cerebral el 20 de marzo de 1932. 
Se cree que los militares soviéticos continuaron los experimentos de Ivanoff durante la Guerra Fría (1945-1991) en diferentes partes del mundo (África, Europa oriental y la actual frontera entre Rusia y China), ya que la compatibilidad genética entre humanos y simios facilita la hibridación, cuyo éxito serían los humances (mitad humanos y mitad chimpancés) y algunas criaturas mitad humanos y mitad gorilas. Estos últimos habrían fugado de sus laboratorios entre las décadas de 1970 y 1980 en diferentes partes del mundo, de ahí nacerían las leyendas del abominable Hombre de las Nieves o Yeti en China. El Sasquatch o Pie Grande (Big Foot, nombre original) en Estados Unidos  y Canadá, aunque en realidad sería una hibridación, no se sabe si de la milicia norteamericana o una emigración del Yeti hacia Estados Unidos, ya que estas criaturas son muy inteligentes, pelaje que se mezcla con sus hábitats y le temen a los humanos, aunque hay reportes de extraños ataques a excursionistas.  ¿Qué opinan ustedes? ¿Gigantes mitológicos o experimentos genéticos? ¿Mutantes o primates prehistóricos?

lunes, 4 de agosto de 2014

Top 5 en eficiencia energética

Un estudio del Consejo Estadounidense por una Economía de Energía Eficiente (Aceee, por sus siglas en inglés) midió la eficiencia del consumo energético de 16 economías que representan el 81% del Producto Interno Bruto (PIB) global. El estudio de la fundación que estudia formas de hacer frente de forma más efectiva y barata al creciente consumo de energía en el mundo, utilizó 31 indicadores para medir la eficiencia en cuatro áreas: política gubernamental, construcción edilicia, industria y transporte. La campeona de fútbol del mundo, Alemania, quedó en primer lugar, seguida por Italia, la Unión Europea (UE), y China y Francia, que compartieron el cuarto puesto.
Alemania no sólo logró el mayor puntaje (65 sobre 100), sino también una estructura muy equilibrada en los cuatro órdenes bajo análisis (política nacional, transporte, industria y construcción). La estrategia gubernamental global conocida como "Energiewende" estipula una reducción del 20% en el consumo energético en 2020 y del 50% para mediados de siglo, comparados con los niveles de utilización de 2008. A nivel industrial, Alemania consiguió el mayor puntaje de todos los países gracias a la inversión en el sector y a que un 13% de su consumo eléctrico se hace en base a una combinación de calor y energía eléctrica.
Italia se encuentra en segundo lugar -a sólo un punto de Alemania- y sale primera en transporte y en política a nivel nacional (puesto compartido en este capítulo con la UE). En transporte se destaca por un alto nivel de inversión en vías ferroviarias y autopistas. Y es el que más ahorro energético ha logrado gracias a la regulación sobre el uso de combustible para los vehículos de pasajeros. A nivel industrial, compartió el segundo lugar con Australia y la UE por su política de acuerdos voluntarios y obligatorios con las empresas supervisadas por auditorías periódicas para el uso eficiente de energía.
La Aceee trató a la Unión Europea como caso único compuesto por 28 países "porque su economía tiene un tamaño similar a la de Estados Unidos". Esta peculiaridad de la investigación hace que la UE comparta el primer lugar con dos de sus miembros, Francia e Italia, en el capítulo de "política gubernamental". La Aceee considera que la directiva de 2012 para la reducción del consumo energético en un 20% en 2020 con metas a implementar para cada una de las naciones miembros "es un gran ejemplo de liderazgo a nivel de gobierno central". La UE mejoró su desempeño a nivel industrial desde el anterior informe de Aceee hace dos años, gracias a la adopción de auditorías e incentivos para que los fabricantes inviertan más en eficiencia energética.
China empata con Francia. China resulta una sorpresa, dada la percepción global y mediática de que se trata de uno de los grandes contaminadores planetarios. En construcción edilicia, China alcanza el primer lugar de toda la muestra, gracias a que tiene hoy el menor consumo energético por metro cuadrado a nivel residencial y el segundo menor a nivel comercial de los 16 países de la muestra. En transporte China, está empatada en quinto lugar con Brasil, Francia y España, gracias a su bajo nivel de gasto energético por vehículo y el mayor uso del transporte público. 
Francia con 61 puntos, igual que China, a tres del primero y dos del segundo, Francia se destacó en la promoción nacional de la eficiencia energética, logrando la mayor caída del uso energético: una disminución del 50% en la última década. Francia tuvo un buen desempeño a nivel residencial y comercial, al establecer un fuerte marco regulatorio para el sector. A pesar de tener algunas de las compañías más importantes de eficiencia energética del mundo, Francia podría mejorar tanto en el sector industrial como en transporte.