martes, 24 de junio de 2014

Alimentos transgénicos: ¿Buenos o malos?

Alimentos transgénicos o alimentos modificados genéticamente, son aquellos que fueron producidos a partir de un organismo modificado genéticamente mediante ingeniería genética. Dicho de otra forma, es aquel alimento obtenido de un organismo al cual le han incorporado genes de otro para producir las características deseadas.  Los alimentos procedentes de plantas transgénicas son el maíz, la cebada o la soja. Siendo estos productos agrícolas inmunes a las plagas y otras pestes, por este motivo no necesitan de los peligrosos insecticidas para protegerlos. Recientemente, se está probando en animales, para hacerlos resistentes a las enfermedades.
La mejora de las especies que serán usadas como alimento ha sido un motivo común en la historia de la Humanidad. Entre el 12.000 y 4.000 a. de C. ya se realizaba una mejora por selección artificial de plantas. Tras el descubrimiento de la reproducción sexual en vegetales, se realizó el primer cruzamiento intergenérico (es decir, entre especies de géneros distintos) en 1876. En 1909 se efectuó la primera fusión de protoplastos, y en 1927 se obtuvieron mutantes de mayor productividad mediante irradiación con rayos X de semillas. En 1983 se produjo la primera planta transgénica. En estas fechas, unos biotecnólogos logran aislar un gen e introducirlo en un genoma de la bacteria Escherichia coli (E.Coli). Tres años más tarde, en 1986, Monsanto, empresa multinacional dedicada a la biotecnología, crea la primera planta genéticamente modificada. Se trataba de una planta de tabaco a la que se añadió a su genoma un gen de resistencia para el antibiótico Kanamicina. Finalmente, en 1994 se aprueba la comercialización del primer alimento modificado genéticamente, los tomates Flavr Savr, creados Calgene, una empresa biotecnóloga. A estos se les introdujo un gen antisentido con respecto al gen normal de la poligalacturonasa, enzima que induce a la maduración del tomate, de manera que este aguantaría más tiempo maduro y tendría una mayor resistencia. 
Muchos de estos alimentos transgénicos, en su mayoría frutas y verduras, son inmunes a las plagas (insectos y roedores), ya que no necesitan de los nocivos insecticidas o plaguicidas. En los últimas décadas se ha descubierto que el agua de los ríos usada para regar los cultivos orgánicos, muchas veces está contaminada por la basura que lanzan las ciudades o pueblos cercanos, por eso motivo los alimentos orgánicos son peligrosos para la salud, pues son cosechados con el agua de los ríos. Lo que no sucede lo mismo con los alimentos orgánicos, que debido a su modificación genética destruyen las sustancias toxicas de los ríos u otras aguas. Todos los alimentos transgénicos tienen la capacidad de mejorar la vida de las personas, ya que muchos de ellos tienen vitaminas y minerales, los cuales no lo tienen de manera natural. Los alimentos transgénicos han convertido a las nuevas generaciones en niños súper inteligentes y despiertos, lo que no sucedía con sus padres. Los falsos ecologistas o ecologistas izquierdistas, acusan a los alimentos transgénicos de causar enfermedades o mutaciones, donde hasta ahora la Organización Mundial de la Salud (OMS) no ha encontrado pruebas al respecto de estas acusaciones.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Su especialidad son las ciencias de la comunicación, no la Ingeniería, la Química y la Biología, por eso se nota que no sabe nada sobre transgénicos y rematas con la estupidez (sin fuentes, ni nada) de que los niños son super inteligentes y despiertos por comer transgénicos.

Erick dijo...

Gracias por este artículo tan útil, tomé alguna parte de tu información para escribir un artículo en una revista mexicana de cocina, el enlace es http://mexico.is/son-malos-los-transgenicos/ espero que no te moleste que haya tomado parte de tu información. Saludos