miércoles, 21 de mayo de 2014

Armadillo en peligro de extinción

El armadillo es un mamífero terrestre perteneciente a los desdentados o xenartrales, orden donde se incluyen a otros seres igual de extravagantes, como perezosos y osos hormigueros. Su cola de reptil, sus orejas de mula y su caparazón lo hace un animal muy particular. El armadillo puede tener diferentes nombre dependiendo de la zona geográfica: quirquincho (del quechua khirkinchu), cusuco, pichi (en Chile), mulita, tatú, gurre, toche, pirca, peludo (en Argentina), cachicamo (en Colombia y Venezuela). El armadillo es un auténtico fósil viviente, el antepasado más antiguo fue descubierto en Argentina y data del paleoceno superior. Pertenecía a los glipodóntidos, criaturas ancestrales que aparecieron hace 70 millones de años, que a pesar de alcanzar una longitud de 4 metros y un peso de 2.000 kilos, tenían un aspecto que apenas difería del de los actuales armadillos. 
El armadillo es muy fácil de reconocer. Los armadillos son distinguibles por tener una armadura formada por placas óseas cubiertas por escudos córneos que le sirve como protección, y que en algunos géneros permiten al animal enrollarse como una bola. Externamente se parecen un poco a los pangolines, mamíferos de África, las Américas y Asia cubiertos de enormes escamas o placas, y que tienen hábitos similares. Eso llevo a que en una época se los clasificara en un mismo orden, pero actualmente es claro que no están emparentados, perteneciendo los armadillos al orden (o superorden) Xenarthra y los pangolines al orden Pholidota. El armadillo se ha separado muy poco del plan ancestral mammaliano y son un grupo muy antiguo, ya diferenciado en el Paleoceno. 
El armadillo es portador de enfermedades para el hombre como el Mycobacterium leprae, bacteria causante de la lepra. Así mismo, se le considera reservorio de protozoos flagelados de la especie Trypanosoma cruzi, que causa en los humanos y especialmente en niños, una dolencia muy grave llamada enfermedad de Chagas. Dada la anterior importancia sanitaria, en Venezuela se legisla desde 1982 para vedar la caza de esta especie, además del Priodontes giganteus o maximus, que es el armadillo gigante y del Dasypur sabanicola o cachicamo sabanero, el más común en Venezuela. Sin embargo está en peligro de extinción, ya que es cazado por los siguientes motivos: 
-El caparazón del armadillo es usado para la elaboración de charangos, los cuales tienen un gran valor comercial. En Centroamérica, concretamente en El Salvador, el armadillo conocido como cusuco y a pesar de que se le relaciona con la lepra (puesto que la piel de su panza parece contenerla) es consumido por algunos de sus habitantes, especialmente en la ciudad de San Alejos, Departamento de San Miguel. 
-La carne sirve para consumo humano y dado su sabor es conocido como el “siete carnes”, pues se asemeja a la de pollo, conejo, o cerdo. Los campesinos suelen deshuesar el animal y preparar la carne dentro del caparazón para consumirla asada, frita o en guiso. Luego de freír el caparazón, se mastica de manera semejante al chicharrón o cuero del cerdo. 
-El caparazón y la cola son utilizadas para prácticas medicinales; se dejan tostar y se muelen hasta quedar en polvo, el cual es hervido en agua para ser bebido por mujeres “primerizas”, o que pasan por su primer embarazo, y curar las molestias que éste causa. Además, cura la inflamación y el dolor de oído, y mezclado con la grasa misma del armadillo; cura las varices. Según muchos campesinos, el asma se cura bebiendo sangre de armadillo recién degollado; para disimular el mal sabor se pasa con un trago de aguardiente. Esto último no está demostrado científicamente, por lo que está dentro de la medicina natural (no tiene valides medica comprobada) o rituales chamanicos, lo puede generar enfermedades mortales. 

1 comentario:

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.