martes, 22 de abril de 2014

Día de la Tierra: Retos en cifras

El 22 de abril de 1970 el senador estadounidense Gaylord Nelson propuso la creación de una agencia medioambiental, la EPA. Por eso cada 22 de abril se celebra el Día Internacional de la Tierra. Según explicó el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, más de la mitad de la población mundial vive en grandes ciudades y, a medida que la población urbana crece, los efectos del cambio climático empeoran. «En la actualidad más de la mitad de la población mundial vive en las urbes. Cuando las ciudades crecen, los efectos del cambio climático empeoran, por lo que nuestras ciudades deben evolucionar», aseguró Ban, quién también quiso hacer «un llamamiento a que todas las personas del mundo alcen su voz» para lograr un medio ambiente saludable y sostenible. «A medida que la gente migra a las ciudades y los efectos del cambio climático son más patentes, la necesidad de crear comunidades sostenibles es más importante que nunca», explica la ONU. 
Según la Federación Internacional de la Cruz Roja (FICR), más de la mitad de la población mundial vive en las ciudades, una situación que hace que aumente el riesgo de que se produzcan desastres. Además, la población urbana no para de aumentar: de acuerdo con estimaciones del Banco Mundial, para 2030 el 60% de la población mundial vivirá en áreas urbanas y cada día se añaden casi 180.000 personas a la población de las ciudades. 
Este año se pone atención en las “ciudades verdes”, para hacernos reflexionar sobre la necesidad de lograr un medio ambiente saludable y sostenible en las áreas urbanas. Ya somos unos 7.200 millones de habitantes en la Tierra, y se calcula que más del 50% de la población mundial habita en las ciudades, por este motivo la necesidad de crear comunidades sostenibles nunca ha sido mayor. Las ciudades actuales apenas ocupan el 2% de la superficie mundial y en 2050 acogerán al 70% de la población. A medida que la población urbana crece y los efectos del cambio climático empeoran, es necesario que las ciudades evolucionen hacia una gestión inteligente de los recursos. Ante este escenario que muestra un entorno urbano con una demanda crecente de recursos naturales y de energía, es hora de que las administraciones públicas y ciudadanos seamos conscientes que hay que plantearse un cambio hacia un modelo más sostenible, lo que se ha denominado Ciudades Inteligentes o “Smart Cities”. La campaña se centra en tres elementos clave: energía, edificios y transporte, con el objetivo de ayudar a las ciudades a acelerar su transición a una más limpia, más saludable y un futuro más viable económicamente a través de mejoras en la eficiencia, las inversiones en energías renovables, y la gestión de recursos. La mayor parte del mundo se basa en la actualidad en las estructuras obsoletas de generación eléctrica que son extremadamente ineficientes y sucias. Para ayudar a las ciudades a ser más sostenibles, es necesario rediseñar el sistema actual, la transición a fuentes de energía renovables. Los edificios representan casi un tercio de todas las emisiones globales de gases de efecto invernadero. A través de la simple eficiencia y mejoras en el diseño de los edificios se puede reducir drásticamente esas emisiones. Para hacer realidad esta visión, las ciudades necesitan para actualizar las ordenanzas, cambiar los códigos de construcción basados ​​en el rendimiento, y mejorar las opciones de financiación. El transporte es la fuente más grande de emisiones de gases de efecto invernadero en todo el mundo, tres cuartas partes de los cuales proviene directamente de los vehículos de carretera. Para reducir estas emisiones y la contaminación resultante, tenemos que mejorar las normas, aumentar las opciones de transporte público, invertir en un transporte alternativo, y mejorar el caminar en la ciudad hacia una movilidad sostenible.

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