lunes, 20 de mayo de 2013

RoboBee, el robot volador más pequeño del mundo

RoboBee, el robot volador más pequeño del mundo, también con apariencia de insecto, creado por investigadores de Harvard. Pesa menos de 1 gramo y es del tamaño de una moneda. En realidad, RoboBee no es formalmente un drone (de momento), ya que para volar debe estar conectado por un cable al computador que lo controla. A través de dicho cable recibe tanto la energía eléctrica para alimentar sus motores como las órdenes de vuelo que debe cumplir. En el futuro contará con un sistema integrado de comunicaciones para recibir las órdenes, además de una batería lo bastante ligera como para permitirle volar sin afectar a su aerodinámica, con la suficiente autonomía.
RoboBee es pequeño, muy pequeño. Concretamente, tiene un tamaño de unos 3 cm de ala a ala, y un peso de tan sólo 80 miligramos. A pesar de eso, incorpora la tecnología necesaria para mover sus alas (incluso de forma independiente una de la otra) hasta 120 veces por segundo, y alguna que otra característica extra, como una cámara para capturar imágenes de aquello que ve. El dispositivo puede realizar vuelo estático, desplazamientos laterales, etc. Y es que este pequeño insecto robótico está pensado para, en un futuro, poder ayudar en labores de rescate y reconocimiento (cuando no necesite estar unido mediante un cable al centro de control, claro).
RoboBee no es un juguete o un dispositivo disponible comercialmente para el gran público. Aunque pueda parecer algo sencillo por sus reducidas dimensiones, lo cierto es que su diseño ha llevado 12 años, y el resultado ha sido tan bueno que incluso fue publicado en la revista Science. De nuevo, un proyecto que ha encontrado su inspiración en el mundo animal para ayudar al ser humano en determinadas tareas.

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