domingo, 14 de abril de 2013

Vehículos con patas

Desde hace unas décadas atrás la NASA viene desarrollando vehículos con patas para facilitar la conquista del espacio, principalmente de la Luna y nuestros vecinos planetas como Marte. Hoy esa tecnología se busca aplicar en nuestra vida social, ya que estos vehículos son altamente ecológicos y funcionan con energías renovables. Aquí un resumen de estos:
Toyota i-Foot, es un vehículo robótico bípedo capaz de transportar a una persona a bordo como si fuera dentro de un cascarón con patas. Mide 2,3 cm de altura y puede transportar a una persona de hasta 60kg… capaz de andar hacia delante, hacia atrás hacia los lados o incluso subir y bajar escaleras, la silla de ruedas ideal para personas con problemas de discapacidad.
Moto Yamaha trípode adaptable al cuerpo humano. Este prototipo tiene tres pequeñas ruedas pegadas a tres patas desplegables, es ultra liviana. Alcanza velocidades cercanas a los 120 Km/h, con una aceleración de 0 a 100 en tan solo 3 segundos, todo ello gracias a la propulsión de un motor de nanofosfato, similar al que utilizan los autos híbridos. Tiene 36 músculos neumáticos, dos accionadores lineales situados en la espina dorsal y siete vértebras artificiales, que son los responsables de dirigir esta máquina.
Mantis, se trata de un enorme vehículo de tres metros de alto y un peso de casi dos toneladas. Tiene seis gigantescas patas que lo convierten en un monstruo robótico. Es obra de la compañía británica Micromagic Systems, que ha trabajado en producciones como Harry Potter. Cuenta con una alta tecnología, se maneja mediante un ordenador con sistema operativo Linux a través de WiFi pero también puede manejarse desde la propia cabina.
Timberjack 742, es una máquina "corta-pinos" que ha sido construida basándose en algún insecto. Tiene seis patas móviles que facilitan su desplazamiento por terrenos de difícil acceso, a la vez que reduce el impacto de su presencia en el bosque. Además es conducida por un piloto.
Astro vehículos de la NASA, los nuevos vehículos robóticos se llaman ATHLETE y están especialmente desarrollados para funcionar en los ambientes más hostiles, como son las superficies de Marte, la Luna o de los asteroides. La NASA ha efectuado los ensayos de un nuevo astromóvil, desarrollado por el Laboratorio de Propulsión Reactiva de la NASA en colaboración con el Instituto de Tecnología de California. El ingenio, que está destinado a explorar las superficies de planetas y asteroides, se destaca no solo por sus exóticos 'puestos de trabajo', sino por sus capacidades: el vehículo robótico sabe subir cuestas empinadas, saltar e incluso bailar. ATHLETE es una abreviación del nombre completo del vehículo, que se traduce como 'Explorador extraterrestre todoterreno de seis extremidades' '(All-Terrain Hex-Limbed Extra-Terrestrial Explorer'). El prototipo del vehículo, que fue presentado en 2005, ya tenía seis patas móviles con seis grados de libertad, gracias a lo cual se alcanzaba una capacidad de maniobra inédita para este tipo de aparatos. La segunda generación de estos astromóviles nació en 2009. Estos ATHLETE presentan un conjunto de dos mitades independientes de los vehículos anteriores, de tres patas cada una. Las mitades pueden meterse por debajo de la carga que tienen que transportar, por ejemplo un módulo de descenso con un astronauta adentro. Bajo el objeto las mitades se unen y se convierten en un vehículo de seis patas. Con las patas rectas, la construcción alcanza 4 metros de altura.

martes, 9 de abril de 2013

Minería espacial: Explotación de asteroides

Animados por las nuevas tecnologías y equipados con una flota de sondas comerciales, un grupo de empresarios anunció el martes su intención de explotar los recursos de miles de asteroides cercanos a la Tierra en las próximas décadas. La nueva empresa, Deep Space Industries (DSI), no es la primera en este campo, ni la que cuenta con mejor financiación. Sin embargo, su ambición es convertirse en los primeros exploradores de asteroides, por lo que están decididos a ir tras lo que Mark Sonter, miembro de la junta directiva de DSI, llama «la mejor oportunidad del siglo XXI para conseguir recursos ».
En 2015 comenzarán utilizando sondas del tamaño de un ordenador portátil, según han afirmado los dirigentes de la empresa, y regresarán a la Tierra poco después con las primeras muestras de asteroides.
«Si utilizamos tecnologías de bajo coste, y combinamos el legado del programa espacial de Estados Unidos con la innovación de las nuevas tecnologías, conseguiremos cosas que habrían sido imposible hace unos años», comenta Rick Tumlinson, presidente de la compañía. Hay tantos recursos a nuestro alcance que resulta imposible describirlos», añade.
Hay unos 9.000 asteroides considerados próximos a la Tierra y que contienen recursos que estos empresarios consideran de gran valor económico. En los asteroides podrían encontrarse elementos como oro y platino, aunque se espera que sean otros los principales de esta «economía» espacial (agua, silicio, níquel, hierro). El agua resulta muy valiosa por su hidrógeno (un combustible) y oxígeno (necesario para el hombre en el espacio), mientras que el silicio puede usarse para sistemas de energía solar y el níquel y el hierro para la fabricación de maquinaria espacial. Sonter, especialista en asteroides, afirma que hay entre 700 y 800 asteroides próximos a la Tierra sobre los que es más fácil aterrizar que la propia Luna. El nombre de las sondas exploradoras de DSI es «FireFlies», en referencia a la famosa serie de televisión de ciencia ficción del mismo nombre. Serán transportadas por cohetes, aunque están diseñadas para tener su propio sistema de propulsión. A continuación, la empresa empezará a lanzar sondas más pesadas, llamadas «DragonFlies».
Todo esto suena a ciencia ficción, pero el director ejecutivo David Gump afirma que la tecnología evoluciona a tal velocidad que la economía espacial será pronto una realidad. Obtener los recursos para mantener las sondas espaciales y mantener a los astronautas con vida a partir de elementos que no se encuentran en la Tierra parece lo más natural. El aspecto más caro y que más recursos necesita es atravesar la atmósfera de la Tierra. Aproximadamente el 90 por ciento del peso de un cohete que lanza una sonda a Marte es combustible. En una rueda de prensa en el Monica Museum of Flying de Santa Mónica (California, Estados Unidos), Gump afirmó que un viaje a Marte sería mucho más barato y más eficiente si se pudiera conseguir parte del combustible por el camino. A pesar de que en estos momentos hay poca competencia en el campo de los asteroides, DSI tiene varios obstáculos ante sí. La primera empresa que anunció su intención de explotar los recursos de los asteroides fue Planetary Resources, Inc. en la primavera de 2012. Se trata de un grupo apoyado por importantes inversores como Larry Page y Eric Schmidt, de Google, el director de cine James Cameron y Ram Shriram, uno de los primeros inversores de Google. DSI sigue buscando financiación.

viernes, 5 de abril de 2013

Selva amazónica está desapareciendo

Selva Amazónica o Amazonia, es una vasta región de la parte central y septentrional de América del Sur que comprende la selva tropical de la cuenca del Amazonas. La adyacente región de las Guayanas también posee selvas tropicales, por lo que muchas veces se le considera parte de la Amazonia. Esta selva amazónica es el bosque tropical más extenso del mundo. Se considera que su extensión llega a los 6 millones de km² repartidos entre nueve países, de los cuales Brasil y el Perú poseen la mayor extensión de la Amazonia, seguidos por Colombia, Bolivia, Ecuador, Guyana, Venezuela, Surinam y la Guayana Francesa. La Amazonia destaca por ser una de las ecoregiones con mayor biodiversidad en el mundo. La selva amazónica se desarrolla alrededor del río Amazonas y de su cuenca fluvial. Las altas temperaturas favorecen el desarrollo de una vegetación tupida y exuberante, siempre verde. El título del Pulmón del Planeta que ostenta la Amazonia no es casualidad, ya que mantiene un equilibrio climático: los ingresos y salidas de CO2 y de O2 están balanceados. Los científicos ambientalistas concuerdan en que la pérdida de la biodiversidad es resultado de la destrucción de la selva, y que se evidencia con la aparición en el área del río Caquetá a un sistema anterior del bosque selvático en el cual se utilizaron suelos de forma permanente “tierras prietas” gracias a su progresivo abono y por lo que así evitó las migraciones. Toda la flora de la selva tropical húmeda sudamericana está presente en la Selva Amazónica. Existen en ella innumerables especies de plantas todavía sin clasificar, miles de especies de aves, innumerables anfibios y millones de insectos. La Amazonía Peruana es una de las regiones de mayor riqueza biológica del mundo, pues la presencia de diferentes pisos altitudinales que posee en su unión con la Cordillera de los Andes, origina gran cantidad de ambientes particulares y, por lo tanto, un alto índice de endemismos. Entre los mamíferos, el Amazonas posee enorme cantidad de especies, destacando los monos, el jaguar, el puma, el tapir y los ciervos. En sus aguas viven dos especies de delfines, destacando el delfín rosado. Se encuentran Reptiles como gran cantidad de especies de tortugas acuáticas y terrestres, caimanes, cocodrilos, y multitud de serpientes, entre ellas la anaconda —el mayor ofidio del mundo—, etc. No hay otro ecosistema en el mundo con tanta cantidad de especies de aves; entre estas destacan los guacamayos, tucanes, las grandes águilas como el águila harpía, e infinidad de otras especies, en general de coloridos plumajes. Un 20% de las especies mundiales de aves se halla en el bosque amazónico. Un 20% de las especies mundiales de plantas se halla en el bosque amazónico. En las lagunas a lo largo del río Amazonas florece la planta Victoria amazónica, cuyas hojas circulares alcanzan más de un metro de diámetro.
Actualmente, la selva amazónica está desapareciendo a un ritmo acelerado, convirtiéndose en un gran desierto, debido a la acción humana. La deforestación fomentada por el crecimiento de los pueblos y/o ciudades, el narcotráfico, la minería informal e ilegal y la tala ilegal de árboles. Así como la agricultura desorganizada, la cual invade parques ecológicos. Contaminando todos estos los ríos y lagunas que dan vida al Rio Amazonas, matando su flora y fauna. Siendo Brasil uno de los pocos países que ha tomado medidas extremas para proteger su Amazonia. En el Perú el narcotráfico está destruyendo la selva. Bolivia fomenta la minería nacional (sin asesoría internacional), provocando la contaminación de los ríos amazónicos. Colombia ha logrado controlar a los terroristas de las FARC, pero no ha podido evitar la contaminación de los narcos protegidos por los terroristas. En Venezuela hoy hay escases de alimentos y agua por haber destruido su selva amazónica para explotar sus pozos de petróleo, siendo el país más contaminado de Sudamérica. Esperemos que los demás países amazónicos tomen un rol más radical y fuerte con respecto a la protección de la selva amazónica.