miércoles, 24 de octubre de 2012

T-Rex vs. Nanotyrannus

Durante la época prehistórica en el mundo jurásico existieron dos dinosaurios depredadores que competían por presas y territorios. Siendo estos enemigos supremos, aquí un resumen de estos y sus batallas por el control de sus territorios.
Nanotyrannus o nanotirano, es el tiranosáurido más pequeño que se conoce, puesto que solo medía alrededor 5,5 metros de longitud y 2 de altura, un tercio del tamaño del Tyrannosaurus. En general tenía las características de cualquier tiranosáurido del Cretácico, cabeza chata y media cuadrada media cerca de los 60 centímetros, garras y dientes afilados, cuerpo poco liviano, con un peso de alrededor de 900 kg, brazos cortos, piernas y patas largas. Bakker sostiene que Nanotyrannus cazaba en manadas. Dientes de múltiples Nanotyrannus han sido encontrados en huesos de herbívoros. Las principales diferencias que algunos científicos han usado para distinguir a Nanotyrannus lancensis de Tyrannosaurus rex están relacionadas sobre todo al número de dientes. Nanotyrannus poseía más dientes en sus mandíbulas superior e inferior que un Tyrannosaurus adulto. N. lancensis tenía 14 a 15 dientes de cada lado de la mandíbula superior (maxilar) y 16 dientes en cada lado de la inferior (dentario). T. rex, por su parte, tenía 11-12 dientes posicionados en su mandíbula superior y 11-14 en la inferior. Las implicaciones exactas de esta diferencia en el número de dientes han sido controversiales. En Estados Unidos se han encontrado restos fósiles de un enfrentamiento entre un grupo de Nanotyrannus y de pequeños Tyrannosaurus Rex, lo que confirma la existencia de dos súper depredadores en el mismo periodo de tiempo.
Tyrannosaurus rex o T-Rex, vivió a través de lo que es ahora Norteamérica occidental, con una distribución mucho más amplia que otros tiranosáuridos. Es uno de los últimos dinosaurios no avianos en existir antes de la extinción masiva del Cretácico-Terciario. Como otros tiranosáuridos, Tyrannosaurus fue un carnívoro bípedo con un masivo cráneo balanceado por una larga y pesada cola. En relación con sus largos y poderosos miembros traseros, los miembros superiores del Tyrannosaurus eran pequeños, pero inusualmente poderosos para su tamaño, y terminaban en dos dedos con garras. Aunque otros terópodos rivalizan o superan a Tyrannosaurus rex en tamaño, era el tiranosáurido más grande conocido y uno de los mayores depredadores conocidos de la Tierra, midiendo hasta 12,8 metros de largo, y 4 metros de alto a las caderas, y con pesos estimados entre 6 a 10 toneladas. Por mucho tiempo, fue el carnívoro más grande en su ambiente, Tyrannosaurus rex debió haber sido el superpredador, cazando hadrosáuridos y ceratópsidos, aunque algunos expertos han sugerido que era principalmente carroñero. El debate de si Tyrannosaurus era un depredador dominante o un carroñero es uno de los más largos en la paleontología.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Felix Baumgartner supero la barrera del sonido

El deportista austríaco Felix Baumgartner superado la barrera del sonido en su caída libre desde 39.045 metros de altitud, al alcanzar una velocidad máxima de 1.342 kilómetros por hora (Mach 1,24), según los datos de la misión. Estos son datos preliminares que aún deberán de ser ratificados por expertos independientes y que sitúan su caída libre en una punta de velocidad de 373 metros por segundo.
"A veces tenemos que llegar muy alto para ver lo pequeños que somos", declaró Baumgartner en una rueda de prensa al conocer su récord. "Cuando uno está de pie en la cima del mundo, se es demasiado humilde como para pensar acerca de los récords", agregó.
La caída libre de Baumgartner ha sido de cuatro minutos y 20 segundos, por lo que no ha podido romper el récord anterior, de cuatro minutos y 36 segundos. Ese récord sigue en posesión de quien ha supervisado el salto desde el control central: Joe Kittinger, de 84 años, que se arrojó en 1960 cuando era miembro de las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos desde una altura de 31.333 metros.
Baumgartner ha logrado el récord de arrojarse en paracaídas desde el lugar más alto y subir en globo al punto más alejado de la tierra, mientras que aún se debe ratificar que haya superado la velocidad del sonido sin ayuda mecánica. En condiciones normales, en la atmósfera terrestre la velocidad del sonido es de 1.234 kilómetros por hora, mientras que en la estratosfera se puede alcanzar con unos 1.110 kilómetros hora por la menor resistencia del aire, según los expertos.
PREPARACION
Más temprano, Baumgartner se preparó para el salto revisando una lista de 40 puntos junto al asesor del proyecto, Joe Kittinger, quien detentaba el récord de mayor altura en salto en paracaídas, de 31,1 kilómetros, que databa de 1960. Previamente durante su ascenso en la cápsula amarrada a un enorme globo de helio, el austríaco manifestó su preocupación de que su casco parecido al de los astronautas no se estaba calentando en forma apropiada. "Esto es muy serio, Joe", comentó Baumgartner mientras que la cápsula, diseñada para mantenerse a una temperatura de 13 grados Celsius, se elevaba por el cielo donde se proyectaba que la temperatura descendería a menos de -67,8 grados Celsius, según el sitio web del proyecto.