lunes, 6 de agosto de 2012

Energía solar: Radiación eterna

La energía solar, es la energía obtenida mediante la captación de la luz y el calor emitidos por el Sol. La radiación solar que alcanza la Tierra puede aprovecharse por medio del calor que produce a través de la absorción de la radiación, por ejemplo en dispositivos ópticos o de otro tipo. Es una energía renovable o limpia. La potencia de la radiación varía según el momento del día, las condiciones atmosféricas que la amortiguan y la latitud. La radiación es aprovechable en sus componentes directa y difusa, o en la suma de ambas. La radiación directa es la que llega directamente del foco solar, sin reflexiones o refracciones intermedias. La difusa es la emitida por la bóveda celeste diurna gracias a los múltiples fenómenos de reflexión y refracción solar en la atmósfera, en las nubes y el resto de elementos atmosféricos y terrestres. La radiación directa puede reflejarse y concentrarse para su utilización, mientras que no es posible concentrar la luz difusa que proviene de todas las direcciones. Hoy hay distintos vehículos que usan la radiación solar, como los automóviles, barcos y aviones. Así como móviles y laptop.
La energía solar vive actualmente un “boom” sin comparación. Sobre todo Alemania. Actualmente su precio baja, se torna una fuente cada vez más atractiva para los países en desarrollo. Los niveles de crecimiento son enormes y las perspectivas buenas. Hasta finales de 2010 se habían instalado en el mundo paneles solares con capacidad para producir 40.000 megavatios de electricidad: casi la mitad de ellos en cuestión de seis meses. Según la Asociación Europea de la Industria Fotovoltaica (EPIA por sus siglas en inglés), ya en 2020 podría el sol suministrar el 12% del consumo eléctrico europeo, y el 9% del mundial en 2030. A modo de comparación y para facilitar el entendimiento: los millones de vatios que en todo el planeta aportan anualmente las plantas solares hoy en funcionamiento equivalen al suministro eléctrico que proporcionan cinco reactores nucleares. Sin embargo, gracias al boom que vive esta energía, la fabricación de células solares se duplica con cada año que pasa. Acabado 2011, pronostica el renombrado magazín Photon, la capacidad mundial habrá alcanzado los 67.000 megavatios. Entonces, en zonas con alta radiación los paneles fotovoltaicos instalados igualarán la producción de 15 centrales nucleares.
Europa se ha propuesto llevar el desarrollo de la energía solar, y en ella especialmente Alemania. Más de la mitad de los módulos fotovoltaicos han sido instalados sobre tierras germanas, dice la EPIA. Las ventajas legales hacen que muchos particulares se decidan aquí a colocar paneles en los tejados de sus casas: gracias a las facilidades estatales la inversión inicial se logra amortizar en tan sólo 16 años, y a partir de ese momento todo son ganancias. La cifra de personas que en Alemania poseen paneles solares ronda ya el millón. A finales de 2011, el 3% de la electricidad en este país altamente industrializado procederá de esta fuente de energía. Mientras que durante estos últimos años han sido Alemania, España, Italia y la República Checa los encargados en Europa del avance de la energía solar, Francia y Bélgica acortan distancias. Más allá de las fronteras del Viejo Continente son sobre todo Estados Unidos, China y Japón quienes apuestan por esta fuente. En el plazo de tres años producirá Estados Unidos tanta energía solar como Alemania, cree la EPIA, y China y Japón tardarán alrededor de cinco. En lo que a la fabricación de módulos se refiere, sin embargo, es China quien lidera: casi la mitad de las células solares que salen al mercado son made in China.
En el resto del mundo, el interés por la energía fotovoltaica se extiende sólo lentamente. La mayoría de países sigue sin decidirse a dar el paso. Son principalmente la inversión inicial y el costo del proceso para la obtención de electricidad lo que alimenta las reservas. Pero a medida que los precios bajen, esta energía atraerá a más Estados, especialmente a aquellos en los que brilla a menudo el sol.

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