martes, 26 de junio de 2012

Fracaso Cumbre Rio+20

El viernes de la semana pasada concluyo la Cumbre Rio+20, realizada en Río de Janeiro, Brasil. La cual fue organizada por las Naciones Unidas (ONU). Pero esta cumbre es opacada por la crisis económica en Europa y la reunión del G20. Siendo los grandes ausentes: Estados Unidos, China, Rusia y la mayoría de los miembros de la Unión Europea. La Cumbre Rio+20 llego a su fin con un débil acuerdo que llama al mundo a una transición hacia una economía verde comprometida con el medio ambiente y pide luchar contra la pobreza. El acuerdo "El futuro que queremos", de 53 páginas, define las grandes prioridades del planeta, cuyos recursos naturales están seriamente amenazados y que enfrenta grandes retos sociales, como acabar con la pobreza y también el hambre de cerca de 1.000 millones de personas. El plan de acción de los gobiernos del mundo nació fuertemente criticado por los ecologistas, las ONG sociales, e incluso delegaciones de países, que consideraron que no está a la altura de los desafíos que exige el planeta. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, sin embargo, lo consideró "un muy buen documento".
El documento de 53 páginas toca varios puntos trascendentes para la salud del planeta. Las bases del desarrollo sustentable, por ejemplo, fueron asentadas en la Cumbre de la Tierra de 1992, pero también fueron el eje de Río+20 y considera que "erradicar la pobreza es el principal reto" en el mundo. Sus objetivos sustituirán a los del Desarrollo del Milenio de la ONU, que expiran en 2015. Con la economía verde, por otra parte, los gobernantes aceptan una transición hacia una economía que preserve los recursos naturales y tenga en cuenta la necesidad de erradicar la pobreza. En tanto, el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente se fortalece para convertirse en la autoridad líder del medio ambiente mundial, lo que será definido en la próxima asamblea de la ONU. Además, la mitad del documento se destina a definir las grandes prioridades que requieren acciones en el planeta, que podrán verse reflejadas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible y que la economía verde deberá tener en perspectiva. Se destacan entre ellos la erradicación de la pobreza; la seguridad alimentaria y nutricional y la agricultura sostenible; el agua, la energía y el transporte sostenible.
El acuerdo adoptado refleja las discrepancias y las dificultades en alcanzar consensos entre países dispares, lo que llevó a organizaciones no gubernamentales a decir que la conferencia arrojó resultados por debajo de lo esperado. El presidente de República Dominicana, Leonel Fernández, marcó el tono de la disconformidad, advirtiendo que el mundo avanzó poco desde la histórica cumbre Eco 92, celebrada 20 años atrás en Río. Reconoció que la crisis financiera que golpea especialmente a los países ricos les impidió adoptar los compromisos financieros necesarios. Casi 100 jefes de Estado y Gobierno han estado reunidos en los últimos tres días en un esfuerzo por establecer “metas de desarrollo sustentable”, un conjunto de objetivos de la ONU establecidos en torno al medioambiente, crecimiento económico y la inclusión social. Pero la falta de consenso en esas metas dio como resultado un acuerdo que incluso algunos dignatarios dijeron que carece de metas responsables, específicas y medibles. Una serie de cumbres globales muy publicitadas sobre política ambiental no han cumplido con las expectativas, trayendo a la memoria una reunión de las Naciones Unidas en Copenhague el 2009 que culminó casi en un caos. Como resultado, muchos ecologistas, activistas y líderes comerciales están llegando a la conclusión de que un progreso en temas medioambientales debe hacerse a nivel local con el sector privado y sin la ayuda de acuerdos internacionales.

lunes, 18 de junio de 2012

Turbinas eólicas urbanas

En los próximos años veremos en las azoteas de muchos edificios, modelos de turbinas eólicas pensadas para entornos urbanos. Haciendo las ciudades más limpias e inteligentes, además no producen contaminación. Esto está haciendo que bajen los precios y se popularicen para que empresas y comunidades de vecinos se animen a generar energía en el propio edificio. El modelo ADN ha sido desarrollado por Bil Becker, un profesor de diseño industrial de la Universidad de Illinois, es la turbina 610V de Aerotecture Intenational Inc., para colocar en posición vertical, apilar entre ellas, e incluso formar sistemas híbridos combinándolas con placas fotovoltaicas. La posición óptima se consigue si está por encima de cualquier edificio u obstáculo próximo, que suele ser los 12 metros de altura y con velocidades medias de viento de al menos 16 km/h (10 mph). La turbina 610V consiste en un rotor helicoidal alojado en una jaula de 180 x 300cm, con un peso total de 200kg, y capaz de producir 2.000 kWh al año, considerando una velocidad media de viento de 10 mph (16 km/h). Hay otro modelo similar pero más grande (712V) que se puede instalar tanto en posición vertical como horizontal, y se sabe que la empresa está investigando en el desarrollo de una versión doméstica.
Una alternativa también curiosa cuando menos son los aerogeneradores voladores MARS (Magenn Air Rotor System). Se trata de una especie de globo rotatorio que aprovecha el llamado efecto magnus para girar entre las corrientes de aire, aprovechando al máximo la energía eólica o de los vientos. Estos globos se elevan con helio. Actualmente se comercializan como generadores de 100 kW, y se espera la salida al mercado de nuevos modelos. El proyecto tuvo muchos años de retraso; originalmente se pensaba que estuviera listo el 2009 y en fabricar generadores de entre 4 y 25 kW pero la idea se ha ido reorientada desde entonces.
Los grandes edificios, con zonas de corriente en la parte superior, también son candidatos a albergar turbinas eólicas eléctricas. El rascacielos Bahrain World Trade Center es un edificio de 50 plantas y 240 metros de altura que dispone de tres aerogeneradores de 29 metros de diámetro cada uno. Juntos son capaces de generar entre el 10 y el 15 por ciento de la energía eléctrica requerida por el edificio. En total producen entre 1.100 y 1.300 MWh al año.
Este tipo de turbinas eólicas, de variada capacidad de generación de electricidad y algunas de gran potencia, pueden utilizarse para uso particular o comercial, en cualquier caso, como apoyo a la generación eléctrica procedente de otras fuentes de energías renovables: hidrogeno, los biocombustibles, solar, nuclear y otros nuevas. Por el momento, algunas sustituyen a aerogeneradores de gran tamaño y potencia situados en zonas de viento, bien tierra adentro o bien en el mar, lejos de la costa. El mar, al ser una superficie menos rugosa –al menos en ausencia de olas– ofrece menos resistencia al viento y allí los aerogeneradores funcionan de una manera más constante y efectiva. Como sucede con los parques eólicos, estando la mayoría en Europa y Asia. Ahora la energía eólica también se está aprovechando en algunas ciudades.

lunes, 4 de junio de 2012

Papa o Patata: Alimento universal

Como estamos en el mes de la papa, aquí le hacemos un informe de este producto peruano. La papa o patata, actualmente se cultiva en más de 100 países, ya forma parte importante del sistema alimentario mundial. Este tubérculo produce más comida en menos tierras que el maíz, el trigo o el arroz. Aumentan en todo el mundo los precios de los alimentos por el alza del petróleo y la sobrepoblación humana o súper población humana, así como los desastres naturales en diferentes partes del mundo. Conforme aumenta la preocupación de que pudieran producirse escasez de alimentos e inestabilidad en docenas de países de bajos ingresos, la atención mundial se vuelve hacia un cultivo milenario que contribuye a aliviar la presión de la inflación de los precios de los alimentos.
La papa ya forma parte importante del sistema alimentario mundial. Es el producto no cereal número 1 y la producción alcanzó la cifra sin precedentes de 320 millones de toneladas en 2007. El consumo de papa se extiende vigorosamente en el mundo en desarrollo, que hoy produce más de la mitad de la cosecha mundial, y donde la facilidad de cultivo y el gran contenido de energía de la papa la han convertido en valioso producto comercial para millones de agricultores. A la vez, a diferencia de los principales cereales, sólo una parte del total de la producción de la papa entra en el comercio internacional y los precios por lo general se determinan por los costos locales de producción y no por las fluctuaciones del mercado mundial. Por lo tanto, es un cultivo muy recomendado para la seguridad alimentaria que puede ayudar a los agricultores de bajos ingresos y a los consumidores vulnerables a atravesar el momento de inestabilidad que experimentan hoy el suministro y la demanda mundial de alimentos.
En Perú, donde surgió en el altiplano hace más de 8.000 años, los altos precios de los alimentos han estimulado al Gobierno a reducir las costosas importaciones de trigo y alentar a la población a consumir pan con harina de papa. En China, primer productor mundial de patatas (72 millones de toneladas en 2007), expertos agrónomos han propuesto que este producto se convierta en el principal cultivo alimentario de gran parte de las tierras agrícolas del país. Sin embargo, el Centro Internacional de la Papa (CIP) y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) advierten de que extender los beneficios de la producción de patatas depende de que se mejore la calidad del material de siembra, contar con sistemas agrícolas que hagan un uso más sostenible de los recursos naturales, y disponer de variedades que reduzcan la necesidad de agua, tengan mayor resistencia a las plagas y enfermedades, y capacidad de adaptación ante el cambio climático. Es necesario precisar que a lo largo de los Andes existen cultivos nativos de papa desde Chile, norte de Argentina, Colombia, sur de Venezuela y partes de México; su mayor concentración se encuentra en Perú, seguido de Bolivia y Ecuador. Se estima que en total existen alrededor de 5000 variedades de papas nativas en los Andes. Las variedades peruanas se producen en días cortos (12 horas de luz o menos). Respecto a su origen, la evidencia científica muestra una posible evolución a partir de las papas andinas que, en su camino de expansión hacia el Sur, hace miles de años, recibieron rasgos genéticos de papas silvestres de Bolivia y norte de Argentina, lo que les permitió adaptarse paulatinamente a las nuevas condiciones agroecológicas existentes en esa región. La diversidad de papas de Chile es relativamente pequeña comparada con la diversidad que ostenta Perú o Bolivia. Se estima que en el Perú existen por lo menos 2500 variedades de papas nativas. Bolivia tiene aproximadamente 650 y Chile, 280.