martes, 27 de marzo de 2012

Central hidroeléctrica: ¿Ecológica o depredadora?

Una central hidroeléctrica es aquella que utiliza energía hidráulica para generar energía eléctrica. Son el resultado actual de la evolución de los antiguos molinos que aprovechaban la corriente de los ríos para mover una rueda. En general estas centrales aprovechan la energía potencial que posee la masa de agua de un cauce natural en virtud de un desnivel, también conocido como salto geodésico. El agua en su caída entre dos niveles del cauce se hace pasar por una turbina hidráulica la cual trasmite la energía a un generador donde se transforma en energía eléctrica.
Las centrales hidroeléctricas siempre tienen un gran impacto en los ecosistemas naturales, principalmente que ahora que el agua se está convirtiendo en un recurso escaso. Sin embargo existen muchos factores que influyen en la necesidad de aplicar medidas de prevención en todo. La construcción y operación de la represa y el embalse constituyen la fuente principal de impactos del proyecto hidroeléctrico. Los proyectos de las represas de gran alcance pueden causar cambios ambientales irreversibles, en un área geográfica muy extensa; por eso, tienen el potencial de causar impactos importantes. Ha aumentado la crítica de estos proyectos durante la última década. Los críticos más severos sostienen que los costos sociales, ambientales y económicos de estas represas pesan más que sus beneficios y que, por lo tanto, no se justifica la construcción de las represas grandes. Otros mencionan que, en algunos casos, los costos ambientales y sociales pueden ser evitados o reducidos a un nivel aceptable, si se evalúan, cuidadosamente, los problemas potenciales y se implantan medidas correctivas que son costosas. Algunas presas presentan fallos o errores de construcción como es el caso de la Presa Sabaneta, ubicada en La Provincia San Juan, República Dominicana. Esta presa ha presentado grandes inconvenientes en las temporadas ciclónicas pasadas, producto de su poca capacidad de desagüe y también a que sus dos vertederos comienzan a operar después que el embalse está lleno. El área de influencia de una represa se extiende desde los límites superiores del embalse hasta los esteros y las zonas costeras y costa afuera, e incluyen el embalse, la represa y la cuenca del río, aguas abajo de la represa. Hay impactos ambientales directos asociados con la construcción de la represa (p.ej., el polvo, la erosión, problemas con el material prestado y de los desechos), pero los impactos más importantes son el resultado del embalse del agua, la inundación de la tierra para formar el embalse, y la alteración del caudal de agua, aguas abajo. Estos efectos ejercen impactos directos en los suelos, la vegetación, la fauna y las tierras silvestres, la pesca, el clima y la población humana del área. Los efectos indirectos de la represa incluyen los que se asocian con la construcción, el mantenimiento y el funcionamiento de la represa (p.ej., los caminos de acceso, los campamentos de construcción, las líneas de transmisión de energía) y el desarrollo de las actividades agrícolas, industriales o municipales que posibilita la represa.

1 comentario:

Juliana Luisa dijo...

Desde mi punto de vista, las centrales hidroeléctricas ejercen un efecto ambiental, como cualquier otra actividad humana, que puede minimizarse, en gran parte, durante la construcción, eligiendo el lugar adecuado y evitando las grandes construcciones. El impacto ambiental de cualquier otro sistema de producción de electricidad es muchísimo mayor, excepto el aprovechamiento de la energia solar por método fotovoltaico, siempre que no se realice a gran escala, ocmo desearían las grandes empresas para tener la posibilidad de cobrar un recibo mensual.

Un saludo