domingo, 11 de diciembre de 2011

Débil acuerdo en la COP17

Tras más de dos semanas de negociaciones y más de 24 horas después del día previsto para que terminara, la Cumbre del Clima de Durban acaba con un importante y esperado acuerdo: prolongar la vigencia del Protocolo de Kyoto. De esta manera, 190 países se comprometen a formalizar una hoja de ruta para reducir sus emisiones de gases invernadero. El acuerdo, alcanzado esta noche in extremis, también incluye la puesta en marcha del Fondo Verde para el Clima acordado en Cancún (México) que debe ayudar a los países en desarrollo a hacer frente a los estragos del cambio climático.
La presidente de la COP17, la ministra sudafricana Maite Nkoana-Mashabane, dijo en una intervención ante el plenario que el borrador de acuerdo "cumple todos los requisitos de un paquete de compromiso para lograr un resultado importante en Durban", aunque admitió que "no es perfecto, porque lo perfecto es enemigo de lo bueno".
El acuerdo global para reducir los gases de efecto invernadero, que debe ser adoptado el 2015 y entrar en vigor el 2020, era la condición impuesta por la Unión Europea (UE) para sumarse a un segundo periodo del Protocolo de Kioto, que expira en 2012. Rusia, Japón y Canadá decidieron no formar parte de este segundo periodo de compromiso del único tratado vigente sobre reducción de emisiones, que obliga sólo a las naciones industrializadas, excepto EEUU.
Aunque los acuerdos alcanzados hoy han sido criticados por muchos países en desarrollo por su falta de ambición a la hora de aprobar nuevas reducciones de emisiones, su objetivo es mantener la subida de temperaturas a menos de 2 grados con respecto a la era preindustrial para finales de este siglo. La cumbre de Durban también aprobó el mecanismo de funcionamiento del Fondo Verde para el Clima, que prevé unas ayudas de 100.000 millones de dólares anuales a partir de 2020 a los países en desarrollo para hacer frente al cambio climático. Los acuerdos fueron adoptados por los delegados tras dos noches prácticamente en blanco, en las que las diferencias entre la UE, EEUU, la India y China estuvieron a punto de hacer descarrilar la negociación.
Greenpeace se mostró decepcionada. "El compromiso, debilitado por la presión de la India y Estados Unidos, no conducirá a un tratado vinculante mundial para la protección del clima, sino a un vago acuerdo", dijo el experto Martin Kaiser. "Así, Estados Unidos y los grupos industriales que utilizan combustibles fósiles encontraron un refugio en el último minuto con la ayuda de la India". También WWF se mostró decepcionada de que la Unión Europea haya cedido en esa cuestión. "El mundo se merece un pacto mejor que el débil compromiso de Durban", dijo Regine Günther, de WWF Alemania. Según la organización Germanwatch, el acuerdo pactado no basta, pues la temperatura media del planeta se elevará en más tres grados en lugar de dos, lo máximo para no superar el punto de no retorno. Y queda por delante otro difícil proceso de negociaciones.

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