miércoles, 12 de octubre de 2011

Malmö: Ciudad ecológica

De centro industrial fantasma hace sólo unas décadas, a referente mundial de recuperación urbanística sostenible. La ciudad de Malmö se ha convertido en una de las ciudades más habitables del planeta, y en el año 2030 funcionará totalmente con energías renovables. En poco más de medio siglo, la ciudad de Malmö ha vivido una transformación radical: antes centro de industria pesada, ahora cuna de construcción verde, regenerando las grandes áreas abandonadas por fábricas y almacenes, que se convierten en barrios sostenibles con todos los servicios y emisiones mínimas. Esto le ha valido ser finalista en la última edición del premio Capital Verde Europea, y ha recibido el galardón Habitat Scroll of Honour de las Naciones Unidas. Malmö es la tercera ciudad más grande de Suecia, con cerca de 300.000 habitantes, y casi el doble si se cuenta toda el área metropolitana. Hace de unión con Dinamarca y el resto del continente europeo a través del puente de Orensund, que conecta Malmö y Copenhague con trenes directos cada 20 minutos desde hace más de una década.
A lo largo de la última década, Malmö ha regenerado con criterios de construcción sostenible el gran espacio que ocupaba su antiguo puerto del oeste. El primer paso fue analizar el suelo, para detectar posibles elementos tóxicos, herencia de la actividad industrial que se había desarrollado desde el siglo XVIII. Las muestras y extracciones determinaron una baja contaminación, que se limpió y compensó con dos metros de tierra de la mejor calidad, de modo que el resultado final era un suelo equivalente en limpieza al de los parques de la ciudad. Toda la reconstrucción, tanto de iniciativa pública como privada, debe comprometerse a destinar un 50% de la superficie a áreas verdes, que facilitan la biodiversidad con la incorporación de especies vegetales autóctonas, plantas trepadoras, jardines en las azoteas y sistemas de recolección de agua pluvial.
La fase inicial fue el barrio llamado Bo01, con 350 apartamentos y muchos elementos innovadores. Por ejemplo, las especies de plantas de las zonas verdes se escogieron en función de su productividad de néctar, para conseguir la presencia de abejas, aves y otros animales pequeños. Además, se han instalado casetas para pájaros y murciélagos, por lo que el complejo residencial tiene también habitantes no humanos. Y cuentan con un molino de viento para generación de electricidad que abastece prácticamente las necesidades de los residentes, lo que ha permitido considerar Bo01 como el primer barrio neutro de emisiones sueco. Otro ejemplo de regeneración urbanística es el barrio de Augustenborg, un área residencial de la década de 1950 que se había deteriorado mucho, en parte por culpa de inundaciones periódicas. Ahora se ha integrado un sistema de canales de recogida de aguas pluviales, y plantas en las azoteas y tejados, que han acabado con el problema y han convertido esta actuación urbanística en objeto de estudio para expertos de todo el mundo. Por otra parte, algunas calles del centro por las que antes pasaban autos ahora están reservadas sólo para peatones y ciclistas, y alguno de los carriles se ha convertido en zona verde con árboles, gracias a la sustitución del asfalto por otro tipo de pavimento que permite aprovechar el agua
Un compromiso ecológico que tuvo su particular laboratorio de pruebas en el barrio de Västra Hamnen, el Puerto Occidental, que se construyó sobre una zona costera abandonada en la que se levantaban almacenes marítimos y antiguos astillero. Un lugar ideal para crear un proyecto urbanístico planificado, innovador, con una arquitectura de la más rabiosa actualidad, con soluciones medioambientales pioneras. La eficacia sueca al servicio de la sostenibilidad. Västra Hamnen se ha convertido en un modelo experimental de ecociudad. Un barrio de viviendas coloristas y bioclimáticas, idílico, sofisticado, que destila vitalidad, donde se clasifican y reciclan el 70% de los residuos que genera, que utiliza fuentes de energía renovable procedentes de paneles solares y las mareas, en el que sobresalen las cubiertas ecológicas en los tejados y en el que se favorece el uso de la bicicleta y el transporte público. Un barrio bordeado por un espléndido paseo marítimo jalonado de terrazas que termina en la gran playa de Ribersborg, la Copacabana escandinava, en la que se encuentra la fantástica casa de baños Kallbadhuset, de finales del siglo XIX.

4 comentarios:

Montse dijo...

Todos deberíamos aspirar a vivir en una ciudad así.

Juliana Luisa dijo...

No conocía la existencia de esa ciudad. Deberíamos exigir que el modelo sea copiado por otras ciudades.
Un saludo

laurisZ dijo...

waau¡¡¡ deberíamos de lograr ser de nuestra ciudad una asi... esta mui bonita

Camila dijo...

Si el mundo tuviera la suficiente conciencia de ejecutar algo similar a lo que actualmente se hace en Malmo, no sufriríamos por tener de vuelta algo de nuestros recursos naturales. Pero desgraciadamente, las potencias mundiales y el gobierno de cada país en general, se centran en el poder y la riqueza económica. En acabar nuestro planeta con el consumismo elevado, las guerras, la explotacion de minerales y otros recursos, la creación y propagación de enfermedades, la deforestación, emisiones y demás actividades de derivación industrial, que poco a poco han ido deteriorando nuestro ambiente. Tal vez, cuando no nos quede nada y no se pueda dar marcha atrás, será cuando el mundo dirá "debimos hacer algo similar a ésto, debimos salvar la vida".

@hello_cams (Twitter)