miércoles, 13 de julio de 2011

Fin de los Transbordadores Espaciales

En la denominada “Costa del espacio”, en el sureste de la Florida, Estados Unidos, en donde se localiza el Centro Espacial Kennedy, los moradores del lugar viven una situación que oscila entre la incertidumbre y la desazón. Esto sucede en el marco del inminente final de la era de los transbordadores espaciales, mismo que culmino con el lanzamiento de la nave Atlantis, este ocho de julio. Este acontecimiento no solo es importante para la NASA, sino también lo es para la gente que habita en la zona, puesto que implica un golpe contundente a su economía y modo de vida. Tras tres décadas de lanzamientos de transbordadores espaciales en el lugar, una vasta estructura de negocios se había construido en torno a este atractivo turístico. Se estima que hasta veintisiete mil empleos se perderán directa o indirectamente por la decisión de la NASA. Muchas de estas personas, habitantes cercanos a Cabo Cañaveral, toman la cancelación de los transbordadores espaciales, como si fuese la muerte de un familiar cercano. En cierta manera, consideraban a estas naves espaciales como si fueran integrantes de sus propias familias. Y es que los cambios se avizoran bastante radicales. Por ejemplo, Titusville, pequeña población de la Florida, con sus cuarenta y cinco mil habitantes, padecerá la pérdida del cuarenta por ciento de los ocho mil empleos que se encuentran vinculados a las actividades del centro espacial. Muchas familias tienen a varios de sus miembros trabajando para la NASA en el lanzamiento de los transbordadores.
Para hacerse con alguno de los transbordadores de la NASA había que pagar 28,2 millones de dólares previamente, unido a los gastos en obras para cumplir con las exigencias de alojamiento de la agencia espacial, muchos museos se lanzaron a pujar pero solamente tres podían ser los agraciados que finalmente han sido los siguientes:
Todo el mundo esperaba que alguno de los tres transbordadores terminara en el Museo Nacional del Aire y el Espacio situado en el aeropuerto internacional Dulles de Washington y así ha ocurrido. Concretamente alojarán al Discovery, la primera nave de la flota en ser retirada definitivamente del servicio tras completar la misión STS-133 el mes de Marzo.Por otro lado, el Endeavour ha sido enviado al Centro de Ciencias de California de los Los Ángeles luego finalizar su última misión el 29 de abril. Finalmente el Atlantis, una vez haya finiquitado la misión que pondrá punto y final a su carrera, irá a descansar al Centro Espacial Kennedy, otro de los centros que todo el mundo también tenía bastante claro alojaría alguna de las naves. El mejor se lo ha quedado el Museo del Aire y el Mar Interpid situado en Nueva York a donde se trasladará el Enterprise (transbordador que se utilizó para pruebas), y el resto —cientos de objetos del programa de transbordadores— serán repartidos entre otros museos y universidades del país. La NASA no tiene fondos para continuar con la carrera espacial, por eso la NASA contratara los servicios de los cohetes rusos para futuras misiones espaciales. Ahora la NASA solo se limitara a la exploración de meteoritos y desarrollo de satelites. Sin embargo, los europeos estan desarrollando su propio transbordador espacial llamado el Skylon, y que promete superar al modelo norteamericano.

miércoles, 6 de julio de 2011

Energía geotérmica: Calor eterno

La energía geotérmica es aquella energía que puede obtenerse mediante el aprovechamiento del calor del interior de la Tierra. El calor del interior de la Tierra se debe a varios factores, entre los que cabe destacar el gradiente geotérmico, el calor radiogénico, etc. Geotérmico viene del griego: geo, "Tierra", y thermos, "calor"; literalmente "calor de la Tierra".
Las fuentes de energía geotérmica varían según el lugar y la capacidad económica de cada país. En áreas de aguas termales muy calientes a poca profundidad, se perfora por fracturas naturales de las rocas basales o dentro de rocas sedimentarias. El agua caliente o el vapor pueden fluir naturalmente, por bombeo o por impulsos de flujos de agua y de vapor (flashing). El método a elegir depende del que en cada caso sea económicamente rentable. Un ejemplo, en Inglaterra, fue el "Proyecto de Piedras Calientes HDR" (sigla en inglés: HDR, Hot Dry Rocks), abandonado después de comprobar su inviabilidad económica en 1989. Los programas HDR se están desarrollando en Australia, Francia, Suiza, Alemania. Los recursos de magma (rocas fundidas) ofrecen energía geotérmica de altísima temperatura, pero con la tecnología existente no se pueden aprovechar económicamente esas fuentes. En la mayoría de los casos la explotación debe hacerse con dos pozos (o un número par de pozos), de modo que por uno se obtiene el agua caliente y por otro se vuelve a reinyectar en el acuífero, tras haber enfriado el caudal obtenido. La energía geotérmica tiene las siguientes ventajas: es una fuente que evitaría la dependencia energética del exterior. Los residuos que produce son mínimos y ocasionan menor impacto ambiental que los originados por el petróleo u otros. Su sistema es de gran ahorro, tanto económico como energético. Hay ausencia de ruidos molestos en el exterior. Los recursos geotérmicos son mayores que los recursos de carbón, petróleo, gas natural y uranio combinados. No está sujeta a precios internacionales, sino que siempre puede mantenerse a precios nacionales o locales. El área de terreno requerido por las plantas geotérmicas por megavatio es menor que otro tipo de plantas. No requiere construcción de represas, tala de bosques, ni construcción de tanques de almacenamiento de combustibles. Los países que actualmente están produciendo más electricidad de las reservas geotérmicas son Estados Unidos, Nueva Zelanda, Portugal, Austria, Rusia, Italia, México, Nicaragua, Guatemala, Costa Rica, Argentina, Chile, las Filipinas, Alemania, China, Nueva Guinea, Indonesia y Japón, así como en el África Oriental, principalmente en Kenia.
Actualmente, se está trabajando en que el aeropuerto de Portland (Maine, Estados Unidos) comience a desarrollar su propio sistema de Energía Geotérmica, que permitiría contribuir con la generación de calefacción y climatización de todo el edificio. La construcción consistiría entonces en una serie de tuberías que estarían emplazadas a unos 150 metros por debajo de un estacionamiento de empleados, donde se halló un sumidero con temperaturas que alcanzan una media de 55 grados centígrados en la mayoría del año. Si todo sale como se ha planeado, en las épocas cálidas este sistema permitiría reemplazar el uso de aire acondicionado, mientras que en Invierno reemplazaría las calderas de calefacción del aeropuerto, lo que supondría además un ahorro de unos 140.000 euros al año.