lunes, 20 de septiembre de 2010

Brasil: Súper Potencia Ecológica

Brasil es el único país sudamericano que se ha independizado parcialmente de la economía del petróleo. Desde la década de 1940, los gobiernos brasileños hasta el de Luís "Lula" Inacio Da Silva han dado una serie de leyes que promueven el uso de energías renovables, lo que le ha permitido a Brasil superar la reciente Gran Recesión Global y convertirse en una súper potencia económica y ecológica.
Brasil es el segundo mayor productor de etanol del mundo, el mayor exportador mundial, y es considerado el líder internacional en materia de biocombustibles (etanol y biodiesel) y la primera economía en alcanzar un uso sostenibles de los biocombustibles. Juntos, Brasil y los Estados Unidos encabezan la producción de etanol, siendo responsables el 2006 por el 70% de la producción mundial y casi el 90% del etanol utilizado como combustible. La industria brasileña de etanol tiene más de 30 años de historia y utiliza como insumo agrícola la caña de azúcar, emplea modernos equipos, ha desarrollado su propia tecnología, los residuos de la caña son utilizados como para producir energía en el proceso de destilación, por lo cual el precio del etanol brasileño es muy competitivo, y consigue un relativamente alto balance energético (razón energía generado/energía usada en el proceso) que varía ente 8,3 y 10,2 dependiendo del uso de las mejores prácticas. La producción de etanol está concentrada en las regiones Centro y Sur del país, siendo el Estado de Sao Paulo el principal productor. En estas dos regiones se concentró casi el 90% de la producción brasileña de etanol el 2004, y el casi todo el resto se produce en la Región Nordeste. La industria automovilística brasileña desarrolla vehículos que operan con flexibilidad en el tipo de combustible, llamados vehículos de combustible flexible, popularmente conocidos como "flex" en Brasil, ya que el motor funciona con cualquier proporción de gasolina y etanol hídrico. Disponibles en el mercado a partir del 2003, estos vehículos resultaron un éxito comercial, y en agosto de 2008 la flota de carros "flex" ya había alcanzado 6 millones de vehículos, incluyendo automóviles y vehículos comerciales livianos, representando un 23% de la flota de vehículos livianos de Brasil. El éxito de los vehículos "flex", en conjunto con el uso obligatorio a nivel nacional de entre 20% y 25% de alcohol mezclado con gasolina convencional para los vehículos de motor a gasolina, permitieron que el consumo de etanol superase el consumo de gasolina a partir de abril del 2008. Al considerar los otros combustibles utilizados por toda la flota, principalmente los vehículos con motor diesel, el consumo de etanol destilado de la caña de azúcar el 2006 fue del 18% del consumo total de combustible del sector vial.
Brasil tiene previsto desarrollar varios proyectos eólicos en lo que resta de este año. Afortunadamente, cada día son más los proyectos a gran escala que están relacionados con las energías renovables, en especial proyectos de construcción de parques eólicos y proyectos vinculados a la energía de biomasa. Si bien Brasil es un país que genera gran cantidad de electricidad a partir de la energía hidroeléctrica y cuenta con una capacidad de 83.000 MW, se espera que con este plan nacional de energías renovables se pueda obtener un incremento medio anual de un 13% desde ahora hasta el año 2019. El año pasado se instalaron 264 MW, que sumados a los que ya había, cerraron el 2009 con 606 MW de potencia eólica. No obstante, el país dispone de un potencial de generación eólica que sobrepasa los 250.000 MW y, hacia fines del 2009, se dispuso la construcción de 71 parques eólicos con 773 aerogeneradores alcanzando, de este modo, una potencia eólica de 1.805,7 MW que fueron subastados y que disponen una concesión de 20 años. Estos podrán ser puestos en funcionamiento hacia mediados del 2012. Previamente, sólo la empresa Enercon se encargaba de la fabricación de aerogeneradores pero, en la actualidad, la empresa argentina IMPSA también se ocupa de la fabricación de turbinas eólicas para Brasil y está prevista la implementación de proyectos con empresas como General Electric, Alstom y Suzlom.
Brasil tiene planeado construir 50 plantas nucleares en 50 años, para dar electricidad a su pueblo y dejar de utilizar poco a poco las centrales hidroeléctricas. Debido a que el agua que consumen las centrales hidroeléctricas podría ser usada para consumo humano, pese a lo escaso de este valioso elemento hídrico. Hasta el momento Brasil ha construido 6 centrales nucleares y otras 8 en proceso, las cuales estarán listas entre el 2012 y 2015. Actualmente, las centrales nucleares aprovechan al máximo la tecnología de las computadoras e Internet, lo que hace que esta energía sea segura, limpia y ecológica, pese a la crítica de algunos grupos ecológicos.