lunes, 24 de mayo de 2010

Célula sintética genera controversia

La creación de la primera célula sintética, anunciada por el científico y empresario Craig Venter (uno de los padres del genoma humano), ha causado un gran asombro. Los bioéticos saludan en general las posibilidades que abre esta técnica, pero niegan que suponga la creación de "vida artificial". El Vaticano se ha puesto "en guardia contra un salto a lo desconocido". Muchas voces han mencionado los riesgos bioterroristas y de seguridad pública. El presidente Obama ha encargado un informe a sus propios asesores. Casi todos los sectores -empezando por el propio Venter- piden regulaciones legales de una técnica poderosa e impredecible.
El equipo de Venter anunció en la revista Science la creación de la primera célula sintética. Su genoma está copiado de un genoma natural, el de la bacteria Mycoplasma mycoides, pero ha sido sintetizado por métodos químicos de la primera a la última letra. La célula sintética es idéntica a su modelo natural, y por tanto no es útil en sí misma, sino como prueba de principio: la técnica funciona, sirve para generar células vivas a partir de una mera secuencia genética guardada en un ordenador, y a partir de ahora podrá usarse para crear otros organismos con genomas más inventivos. Los principales objetivos de Venter son energéticos, como diseñar bacterias que produzcan combustible a partir de la energía solar y el CO2 atmosférico.
Pero su trabajo ha generado controversias filosóficas muy profundas. ¿Es un texto -una secuencia genética- lo que define la frontera entre la materia viva y la inerte? ¿No habría que cambiarle el nombre a la esencia de la vida, al menos? Y si es un texto, no es muy largo: el genoma de la célula sintética mide un millón de bases, o letras de ADN. La Biblia tiene tres millones de letras. "El hombre procede de Dios, pero no es Dios", ha dicho Domenico Mogavero, jurista de la Conferencia Episcopal italiana, en el diario La Stampa. También dijo: "Es la naturaleza humana la que da dignidad al genoma humano, y no al contrario". Su colega el arzobispo Bruno Forte declaraba al mismo tiempo su "admiración" por una manifestación tan elevada de la inteligencia humana. La reacción de la Iglesia ha sido tibia. El presidente de los Estados Unidos, Barak Obama, encargó a la Comisión Presidencial para Asuntos de Bioética que analice las implicaciones de esta tecnología: tanto sus riesgos como sus beneficios potenciales sobre la medicina, el medio ambiente y la seguridad. La comisión deberá publicar en seis meses sus recomendaciones al Gobierno federal, en lo que puede conducir a la primera regulación legal de la creación de células sintéticas.
Arthur Caplan, de la Universidad de Pensilvania, que no sólo es uno de los bioéticos más respetados del mundo, sino también uno de los que mejor conoce estas investigaciones, opina que "el logro de Venter parece acabar con el argumento de que la vida requiere de una fuerza o poder especial. No dudó en clasificar el hallazgo como uno de los más importantes de la historia de la humanidad, y dijo que "echa por tierra una creencia fundamental acerca de la naturaleza de la vida". Lo equiparó, en ese sentido, a los descubrimientos de Galileo, Copérnico, Darwin o Einstein. Caplan es uno de los bioéticos que llevan más de 10 años examinando las implicaciones de esta tecnología, junto a Mildred Cho, del centro de ética biomédica de la Universidad de Stanford, o a Daniel McGee, un teólogo del departamento de religión de la Universidad de Baylor. Pero algunos colegas de Caplan, y también algunos científicos, han considerado exagerado el anuncio de Venter. Sus críticas se pueden resumir con una frase del biólogo molecular y premio Nobel David Baltimore: "Venter no ha creado vida, sólo la ha imitado". El ingeniero biomédico James Collins, de la Universidad de Boston, coincidía con él en la revista Nature: "Los científicos no saben lo suficiente acerca de la biología como para crear vida". Collins admite que el trabajo es un importante avance en la ingeniería de organismos, "pero no significa que fabriquemos nueva vida desde cero". El genoma sintético no es exactamente igual al de la bacteria natural. Los investigadores, por ejemplo, han eliminado 14 genes implicados en la patogenicidad del Mycoplasma mycoides, que es un agente infeccioso del ganado. Es una precaución por si el organismo sintético se escapa. También lleva unas marcas de agua que permiten distinguirlo de la versión natural. Este planteamiento, asegura que no se creado vida sino se ha copiado vida, ya que todavía no hay la tecnología para crear vida. Paro otros científicos, eso es mentira y la creación de esta célula sintética lo demuestra. Solo el tiempo dirá cual de los dos planteamientos tiene la razón.

jueves, 6 de mayo de 2010

El jaguar en peligro de extinción

El Jaguar (Panthera onca) u Otorongo, es el felino más grande de toda América y en nuestro continente es considerado el "Rey de la Selva". Es una especie ligada a la historia y tradiciones del Perú: su imagen ha sido esculpida en piedras de templos prehispánicos y plasmada en ceramios y textiles. Además, el Jaguar es protagonista de numerosos mitos y leyendas, Que confirman la gran importancia que tuvo en épocas antiguas. El hábitat de este felino comprende territorios que van desde México hasta Argentina, en altitudes no mayores a los 2,000 msnm. En Sudamérica (Perú, Argentina, Brasil, Ecuador y Bolivia), se pueden encontrar ejemplares de Jaguar en toda la selva Amazoníca, así como en los bosques tropicales peruanos de Tumbes y Piura.El fiero Jaguar puede pesar hasta 150 kilos y medir casi 3 metros de largo, posee un robusto cuerpo recubierto de un pelaje corto y suave, de color blanquecino en el vientre y amarillento en el dorso, con abundantes manchas oscuras en forma de rosetas. Tiene cabeza grande, cola larga, espalda estrecha y patas cortas, que lo hacen un animal muy fuerte, pero al mismo tiempo poco veloz. Sin embargo, la poca velocidad del Jaguar le ha hecho desarrollar otras habilidades como trepar árboles, ser un buen nadador y ser muy sigiloso a la hora de atrapar las presas con que se alimenta, entre ellas sajinos, venados, ronsocos, aves terrestres, tortugas, caimanes y peces, a los que suele capturar utilizando su cola. Una buena alimentación es vital para la supervivencia del Jaguar, por ello este felino dedica más de 12 horas al día a las labores de caza y pesca, de manera solitaria. El Jaguar sólo se reúne con alguna hembra cuando ésta entra en celo. Realizada la fecundación y tras una gestación de 93 a 105 días, nacen de 1 a 4 crías en un lugar seguro en medio de la espesura del bosque o en un hoyo en la ribera del río.La población de jaguares ha disminuido de manera drástica en estos últimos años, debido a la caza furtiva o ilegal para traficar su bella piel y a la destrucción de los bosques en donde ellos viven. Otro factor, ha sido el fenómeno de las sobrepoblaciones humanas que han depredado sus hábitat y los han convertido en pueblos o extensiones de la ciudad.