jueves, 15 de abril de 2010

El Espacio, la ultima frontera

La colonización de otros planetas y la conquista espacio, actualmente dependerá de las empresas privadas y no de las grandes potencias, cuyos gobiernos son muy burocráticos en estos asuntos. Aquí un resumen algunos logros corporativos y gubernamentales.
Estación Espacial Internacional (EEI) o International Space Station (ISS), es un centro de investigación que se está construyendo en la órbita terrestre. En el proyecto participan cinco agencias gubernamentales del espacio: la NASA (Estados Unidos), la Agencia Espacial Federal Rusa (Rusia), la Agencia Japonesa de Exploración Espacial (Japón), la Agencia Espacial Canadiense (Canadá) y la Agencia Espacial Europea (ESA). Está considerada como uno de los logros supremos de la ingeniería. A partir del 208, 6 turistas han visitado la ISS, el pago es efectuado por EE.UU., cuesta alrededor de 25 millones de dólares. Los turistas, o Participantes Espaciales, se pusieron en marcha y regresó a través de la rotación de la tripulación rusa Soyuz en misiones espaciales. Además, la ISS fue elegida para la primera boda espacial, en la que el cosmonauta ruso Yuri Malenchenko, de la Expedición 7, contrajo matrimonio con Ekaterina Dmitrieva, quien estaba en Texas en ese momento. El último vuelo de turismo espacial a la ISS se llevó a cabo en abril del 2009. Después de eso, la estación será actualizada a una tripulación permanente de 6 personas, lo que significa que no va a haber asientos disponibles en la Soyuz y como consecuencia, no va a haber asientos para Space Adventures, la empresa que ejecuta las visitas.
Galactic Suite, una empresa española que ha desarrollado un proyecto global de turismo espacial y que tiene previsto que abra sus puertas el primer hotel del espacio. El cual estará ubicado a 450 kilómetros de la Tierra. El precio de la estadía es de tres millones de euros por solo tres días. Los viaje se han empezado a reservar desde el 2008 en la web de Galactic Suite , incluye además 18 semanas de preparación en una isla del trópico para entrenar al turista en su experiencia en el espacio, en un archipiélago al que podrá viajar con su familia, según ha explicado Xavier Claramunt, responsable de Galactic Suite. Para completar la oferta, los turistas que decidan pasar unos días en órbita también podrán participar en experimentos científicos, según Claramunt, quien ha asegurado que ya se han iniciado contactos con varias entidades científicas interesadas en aprovechar el estado de ingravidez del recinto para sus proyectos. Para el 2012 habrá 40.000 personas con capacidad económica para pagar unas vacaciones en órbita. El viaje se hará en un transbordador espacial, un híbrido entre un cohete y un avión comercial, que al llegar al espacio se acoplará al hotel Galactic Suite, también denominado Spaceresort, que siempre permanecerá en órbita alrededor de la Tierra y que está formado por cinco módulos con aspecto de racimo de uvas. Xavier Claramunt ha explicado que en cada vuelo viajarán seis personas, dos tripulantes y cuatro turistas, y que durante los tres días de estancia en el hotel orbital el transbordador permanecerá anclado en el módulo de llegada para dar seguridad al pasajero. El módulo base tendrá la función de zona común de estar, y conectará con las habitaciones, cada una de ellas para dos personas, y con un módulo de servicios. Se podrá ver salir y ponerse el sol 15 veces al día. Después de los tres días de estancia, en los que el módulo completará órbitas alrededor del planeta en 80 minutos y se podrá ver salir y ponerse el sol 15 veces al día, el transbordador regresará a la Tierra, cerrándose la instalación hasta que lleguen los siguientes viajeros. Las habitaciones del Galactic Suite tendrán forma de cápsula y contarán con ventanales para contemplar el exterior, y dispondrán de de una zona de día y otra para dormir. Cada semana se programarán dos viajes y se podrán enviar unas 350 personas al año, según las estimaciones de esta empresa, aunque si el proyecto tiene tan buena acogida como los apoyos que están recibiendo ahora, no se descarta situar más hoteles en otras órbitas.
En marzo de este año se realizo el primer vuelo de prueba conjunto de los aviones construidos para alcanzar el espacio en vuelos suborbitales sin problemas en el desierto de Mojave (California), por la empresa Virgin Galactic. La aeronave espacial VSS Enterprise, acoplada a su nave nodriza White Knight Two, voló durante dos horas y 54 minutos y alcanzó una altitud de 13.700 metros (45.000 pies). Virgin Space Ship Enterprise fue presentada oficialmente el pasado 7 de diciembre del 2009 en un acto multitudinario en el astropuerto espacial de Mojave que contó con la presencia, entre otros, de Sir Richard Branson, fundador de Virgin Galactic; Burt Rutan, ingeniero responsable del desarrollo y diseño de las naves, y de los gobernadores de California, Arnold Schwarzenegger y de Nuevo México, Bill Richardson. Basada en el diseño de la SpaceShipOne, el vehículo histórico que completó tres vuelos espaciales con éxito en 2004 y ganó así el premio Ansari- X, el nuevo avión espacial inaugura una generación de aeronaves construidas con el propósito de fomentar el turismo espacial. Con un tamaño similar al de un jet privado (18 metros de longitud), la Enterprise tiene capacidad para transportar a seis pasajeros y a dos pilotos. Diseñada por el equipo de Rutan y desarrollada en Scaled Composites en Mojave, ha sido fabricada con un material compuesto al 100% por fibra de carbono. La nave nodriza WhiteKnightTwo, que fue presentada oficialmente en Mojave en julio de 2008, tiene como misión transportar la Enterprise hasta los 15 kilómetros de altura. A esa altitud, el avión espacial se desacoplará y, mientras la WhiteKnightTwo regresa a tierra, encenderá los motores para propulsarse a más de 4.000 kilómetros por hora hasta los 110 kilómetros de altura, el límite del espacio, donde los pasajeros podrán disfrutar de unos minutos de ingravidez y de vistas del planeta Tierra. Tras esos minutos en el espacio, la nave reentrará en la atmósfera terrestre y aterrizará en el astropuerto espacial de Mojave. Los vuelos de prueba están programados a lo largo del 2011, con una fecha de comienzo de operaciones fijada para su inicio en el 2012.
Se espera que la próxima generación de naves espaciales aproveche al máximo las energías renovables del universo, como lo son: electromagnetismo, solar, nuclear e hidrogeno. Así como se prevé el uso masivo de robot, en tareas de auxilio mecánico y apoyo de navegación.

sábado, 3 de abril de 2010

Contaminación por Mascotas

De acuerdo con un estudio realizado por Brenda y Robert Vale, de la Universidad de Victoria, la huella de carbono de un perro es dos veces la producida por un Land Cruiser de 4,6 litros que sea conducido diez mil kilómetros al año. Es muy posible que si te cruzas en la calle con un ruidoso y humeante Hummer, tripulado por una pareja y sus dos tiernos cachorros de Rottweiler, tu cerebro condicionado por las terribles cifras que relacionan el consumo de combustibles fósiles y el calentamiento global te hagan reprender mentalmente a los propietarios por la elección de su vehículo. Sin embargo, es muy posible que los dos perros sean -desde el punto de vista de la huella de carbono- más destructivos que el todoterreno. Los especialistas en ecología denominan huella de carbono a la totalidad del volumen de gases de efecto invernadero emitidos -por efecto directo o indirecto- por un individuo, organización, evento o producto. Mediante fórmulas bastante precisas, es posible saber -por ejemplo- cuántas toneladas de estos gases genera tu actividad diaria a lo largo de un año, o cuantas hectáreas de tierra hacen falta para mantenerte vivo y respirando. Los ciudadanos de cada país, de acuerdo a lo desarrollado y “ecológicamente correctas” que sean sus naciones- tienen una huella de carbono más o menos importante. Y lo mismo ocurre con las máquinas, industrias, autos o mascotas. El perro tiene una huella de carbono tan destructiva como el todoterreno. Lo sorprendente es que las mascotas, esos adorables animalitos que tenemos en casa y de los que jamás sospecharíamos que pueden tener algo que ver con el calentamiento global, tienen una huella mucho más importante de lo que puedes imaginar. De hecho, la huella ecológica de nuestros animales de compañía pueden incluso ser mayor que la del más voraz de los automóviles. El mejor amigo del hombre resulta, además, uno de los peores enemigos del planeta. La controversia ha sido planteada por los autores de un libro titulado “Hora de comerse al perro” (La hora de comer del perro). Robert y Brenda Vale han calculado que se necesitan 0,84 hectáreas de tierra para mantener alimentado un perro mediano. El motor de 4.600 cm3 de un enorme Toyota Land Cruiser, por ejemplo, suponiendo que recorre 10.000 kilómetros al año, solo necesita el equivalente a 0,41 hectáreas. Y en ese valor se incluye toda la energía necesaria para la construcción del vehículo. Obviamente, no están diciendo que el Toyota coma pasto ni nada por el estilo, simplemente Robert y Brenda han utilizado la unidad “hectáreas de tierra” para poder comparar el daño ecológico que cada uno de los contendientes genera. A lo largo del libro pueden encontrarse otros ejemplos interesantes. Un pequeño gato, de esos que hasta pasan inadvertidos, posee la misma eco-huella que un Volkswagen Golf. Pero quizás lo más chocante de todo este análisis es que muchas mascotas resultan más “caros” (en términos ecológicos) que los humanos de muchos países. Por ejemplo, en 2004 el ciudadano medio de Vietnam tenía una huella ecológica de 0,76 hectáreas. En la misma época, un etíope se mantenía vivo con sólo 0,67 hectáreas. Si pensamos que el mundo cada vez está más escaso de recursos -prácticamente monopolizado por unos pocos países ricos- se nos hace inevitable plantearnos la siguiente antipática pregunta: ¿Realmente podemos justificar que mantener animales domésticos sea más “caro” que mantener algunas personas?
La mayoría hemos aprendido a aceptar la magnitud de la crisis ecológica que enfrenta la humanidad. Estamos adoptando comportamientos ecológicos como el reciclaje. Pero aún así, renunciar a nuestras mascotas en el nombre de la ecología puede parecernos un sacrificio demasiado grande. Sin embargo, parece que si vamos a seguir manteniendo animales exclusivamente para nuestro disfrute personal, tendremos que enfrentar decisiones difíciles.