sábado, 19 de diciembre de 2009

Débil acuerdo en Copenhague

Se alcanzo un acuerdo mínimo sobre el cambio climático, la cumbre organizada por la ONU en Copenhague se ha comprometido a completar el trabajo para acordar un nuevo pacto global para finales del 2010. Los negociadores del nuevo pacto climático, que reemplazará al Protocolo de Kioto, tendrán que incorporar a más países y lograr que las naciones industrializadas se comprometan a establecer metas más severas de reducción de emisiones de carbono, en una reunión que se realizará en noviembre del 2010 en México.
El “Acuerdo de Copenhague”, sellado por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, con un grupo de 28 países, entre ellos China e India, no logró el respaldo de todos los países a última hora. Tras una larga noche de deliberaciones por el rechazo frontal de países como Cuba, Bolivia y Nicaragua, los delegados del pleno de la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático renunciaron al procedimiento habitual de votar todos los puntos acordados y optaron por una fórmula descafeinada de "tomar conocimiento" del documento, a la que nadie se opuso. La Presidencia decidió renunciar a la unanimidad requerida en este tipo de encuentros de la ONU y tras una agónica noche de discusiones 'inventó' una salida al atolladero que se anunció el sábado por la mañana. El acuerdo sale adelante como una nota informativa y en un asterisco a pie de página constará que Venezuela, Cuba, Nicaragua, Bolivia y Sudán lo rechazan. No pudo haber un final más caótico y vacío tras dos semanas de Cumbre. Todo queda para el año que viene. Ahora, cada país es libre de adoptar o no el acuerdo sobre objetivos de protección climática. El acuerdo fue elaborado fundamentalmente por el presidente estadounidense, Barack Obama, el jefe de gobierno chino, Wen Jiabao, y la Unión Europea, y criticado duramente por los países más pobres. La decisión fue anunciada después de que la sesión plenaria fuera interrumpida ante la amenaza de rechazo del acuerdo. El compromiso político del proyecto recoge un número mínimo de cuestiones de forma vaga, como el reconocimiento de la necesidad de limitar el aumento de la temperatura del planeta a 2 grados centígrados. La cuestión crucial de la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero a mediano plazo (2020) será decidida en enero del 2010, según el texto. Los objetivos a largo plazo (2050) no son siquiera mencionados.
Estados Unidos se Compromete a otorgar 3.600 millones de dólares a los países más vulnerables de aquí al 2012 para ayudarlos a adaptarse a los impactos del cambio climático. En cuanto a la delicada cuestión de la verificación de las medidas de reducción de emisiones realizadas por los países en vías de desarrollo, "se optó por una redacción que acabó siendo aceptable para todos, que habla de un mecanismo de consultas internacionales y no de comprobación", explicó a los periodistas el embajador de Brasil para el Clima, Sergio Serra. Obama fue, sin embargo, el primero en reconocer que los progresos realizados son "insuficientes". El acuerdo se obtuvo varias horas después del momento previsto para fin oficial de la conferencia, al término de una jornada de idas y venidas. El presidente francés Nicolas Sarkozy anunció que correrá a cargo de la canciller alemana Angela Merkel organizar una nueva ronda de negociaciones en Bonn (Alemania) "dentro de seis meses" para adelantar los temas de cara a la próxima conferencia de la ONU sobre el clima, prevista en México para fines del 2010. "Es un fracaso de Naciones Unidas", consideró Pierre Radanne, consejero climático para países africanos y experimentado observador de estas negociaciones.

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