miércoles, 9 de abril de 2008

Oso de anteojos en peligro de extinción

El oso de anteojos (Tremarctos ornatus), llamado ucu o ucumari en quechua, es la única especie de oso de América del Sur. Pertenece al orden de los carnívoros y la familia de los úrsidos.
Su área de distribución son los Andes y las vertientes andinas desde Venezuela hasta el norte de Argentina. Es una especie típica de la selva alta, entre los 800 y los 3.800 msnm, aunque también se le encuentra en las vertientes occidentales hasta el río Pativilca. Sube hasta alturas considerables donde hay bosques de keuña.
En el pasado migraba desde las vertientes occidentales andinas hacia los bosques secos y sabanas de Lambayeque y Piura para buscar los frutos de los cactos y del sapote (Capparis spp.). Hoy esto ya no sucede porque las poblaciones de osos han sido casi totalmente eliminadas por la caza; por la destrucción casi total de su hábitat, que eran los bosques de lluvias del norte; y porque sus rutas de migración han sido ocupadas por carreteras, poblados y actividades agropecuarias.
El oso de anteojos es de color negro o marrón oscuro con una mancha blanca que rodea sus ojos y se extiende hasta la garganta, de allí su nombre; aunque en algunos ejemplares puede faltar la mancha blanca. Llega a tener una longitud de 1,5 a 1,8 m y puede pesar hasta 140 kg. La hembra pare una o dos crías, que cuida con mucho esmero y defiende encarnizadamente.
Es un plantígrado, o sea que camina sobre la planta de los pies, a diferencia de otros carnívoros que son digitígrados, es decir, caminan sobre los dedos. Puede ponerse en posición vertical sobre dos patas, actitud que adopta para poder ver más lejos y para impresionar. Tiene caminos o trochas muy bien establecidas en el bosque, por donde se desplaza regularmente en busca de su alimento. Puede trepar árboles y palmeras hasta considerables alturas. Se refugia en cuevas o sobre árboles, donde duerme y construye una especie de plataforma de ramas. Es un animal omnívoro y de preferencia vegetariano. Su alimentación consiste principalmente en:
-Vegetales como frutas silvestres (59,3 % de su dieta), cogollos de achupallas o piñas silvestres (11,1 %), pulpa de árboles (cortezas, hojas, etc.) y cogollos de palmeras o palmitos (10,6 %); plantas cultivadas (maíz, cítricos y otras, 10,4 %), frutos y pulpa de cactáceas (3,2 %), y bulbos de orquídeas (1 %).
- Animales (ratones, insectos, hormigas, cabras y vacunos:3,3%) y miel (O,5%).
Como, se ve es en un 95,6 % herbívoro. Los daños que causa a la agricultura y ganadería son muy escasos y sólo se producen cerca de los bosques donde habita. Sin embargo la caza indiscriminada por su piel y la devastación de los bosques han mermado la cantidad de osos de anteojos en todo Sudamérica, principalmente en los países andinos como Perú y Bolivia.

jueves, 3 de abril de 2008

Cigarrillos y contaminación

La industria tabacalera en estos últimos veinte años esta siendo cuestionada, ya que además los cigarrillos de producir cáncer (principalmente al pulmón), también contamina el medio ambiente. En más de 40 años se han realizado pequeñas y grandes investigaciones para determinar el efecto contaminante del tabaco. Estos estudios se han referido tanto a la composición química del tabaco como a la incidencia de enfermedades - tanto de fumadores activos como de fumadores pasivos- que se presume están relacionadas con el consumo de tabaco.
Estos estudios han arrojado diversos resultados, muy cuestionados en la comunidad científica y en el ámbito de la política y la economía. Entre estos resultados (Redhead, S. Environmental Tobacco Smoke and Lung Cancer Risk. Congressional Research Service. The Library of Congress. EUA. 1995) se ha determinado que el tabaco es responsable de más de 3.000 muertes por cáncer pulmonar de adultos no fumadores; de 150.000 a 300.000 casos de bronquitis y pulmonía -anualmente- en niños, así como de 200.000 a 1‘000.000 casos de asma infantil. En términos generales se ha afirmado que anualmente 87% de las muertes por cáncer pulmonar están relacionadas con el tabaco, 82% de muertes por obstrucción pulmonar crónica (bronquitis, enfisema), así como de 21% de muertes por accidentes coronarios.
El tabaco como fuente de contaminación puede estudiarse en dos fases: el humo que exhalan los fumadores y, el humo y los vapores emanados por la combustión del cigarro. El humo exhalado se compone de partículas de 0.35 a 0.4 de diámetro y una mezcla de gases que incluyen aún, el cadmio y el zinc, así como una variedad de compuestos orgánicos tanto volátiles como el monóxido de carbono y el ácido cianhídrico, como no volátiles, de gran peso molecular. La nicotina puede ser clasificada como un compuesto semivolátil en esta mezcla. El humo emanado del cigarro libera la mayor cantidad de gases y cerca de la mitad de todas las partículas que se desprenden. La fabricas tabacaleras generan además de ello, muchas toneladas métricas de contaminación o bióxido de carbono. Destruyendo para ello, paisajes naturales para sembrar plantas tabacaleras.
La revista “Tobacco Control” publico el estudio de una investigación que se realizó en Chiavenna, un pueblo al sur de Italia con bajos niveles de contaminación, con la siguiente metodología: Durante unos 40 minutos se mide la concentración de elementos contaminantes en el aire en un garaje de 60 m3 con ventilación. Después se cierran puertas y ventanas y se mantiene encendido un motor ecodiesel durante 30 minutos (El vehículo elegido fue un Ford Mondeo). En este tiempo se vuelven a realizar mediciones. Se vuelve a ventilar y se vuelve a cerrar la puerta cuando los niveles de contaminación bajan al nivel inicial. En ese momento se encienden 3 cigarrillos seguidos durante 30 minutos y se miden los niveles de contaminación una vez más. Al comparar los resultados, y aunque pueda resultar increíble pudo comprobarse cómo el humo de tabaco es más contaminante que el del motor ecodiesel. De hecho, los cigarrillos lograron provocar niveles de concentración de partículas contaminantes hasta diez veces mayores.