sábado, 29 de diciembre de 2007

Océanos Amenazados

Un reciente estudio de la Universidad Politécnica de Las Marcas en Italia, y publicado en 'Current Biology', sugiere que la desaparición de especies marinas abisales (en aguas profundas) tendría graves consecuencias sobre el conjunto de las especies marinas. La principal aportación del trabajo es que la 'salud biológica' de los océanos medida por la tasa de los procesos 'críticos' de los sistemas marinos está exponencialmente relacionada con la biodiversidad. El funcionamiento de un ecosistema implica, básicamente, la producción, consumo y transferencia de materia orgánica a lo largo de la cadena trófica; su descomposición, y la posterior regeneración de nutrientes. Los ecosistemas más eficientes son aquellos que cuentan con mejores procesos para transformar la energía disponible en fuentes alimenticias. El trabajo muestra que esos procesos son más rápidos y eficaces en aquellos lugares en los que hay mayor número de especies.
Según Roberto Danovaro, primera firma del artículo y coordinador del estudio, "por primera vez hemos demostrado que el funcionamiento del ecosistema de las zonas profundas de los mares depende en gran medida del número de especies que habitan el fondo marino. Esto prueba que necesitamos preservar la biodiversidad, en especial la de los fondos marinos, pues de otro modo las consecuencias negativas podrían ser de una magnitud sin precedentes. Debemos cuidar las especies que están más alejadas de nosotros y que no nos resultan visibles". La importancia de estos procesos se deriva de su amplitud. Los fondos marinos cubren el 65% del planeta y son, en palabras de Danovaro, "el ecosistema más importante de la biosfera para el ciclo del carbono, el nitrógeno y el fósforo". El océano profundo también acoge la mayor 'biomasa' de seres vivos, incluyendo una gran proporción de especies aún sin descubrir.
El estudio de Danovaro y sus colegas se centró en la fauna de gusanos nematodos de 116 fondos marinos. El interés por estos animales viene derivada de su número: los nematodos son los animales más abundantes del planeta y suponen más del 90% de toda la vida existente en las profundidades marinas. Estudios anteriores han sugerido que la diversidad de nematodos es un buen indicador de la diversidad de especies.
Los autores del trabajo descubrieron que las localizaciones con una mayor diversidad de nematodos sostienen más procesos 'críticos'. Según Danovaro, "nuestros resultados sugieren que una elevada biodiversidad puede reforzar la capacidad de los sistemas bénticos (de los fondos acuáticos) para realizar los procesos biológicos y biogeoquímicos cruciales para su funcionamiento sostenible". Precisamente porque la relación entre biodiversidad y eficiencia es exponencial, la pérdida de aquella tendría, según sus autores, consecuencias muy serias para todos los ecosistemas marinos. De ahí que pongan el acento sobre el peligro que supone la contaminación de las aguas profundas, con combustibles o explotaciones mineras submarinas. Así como el daño ocasionado por el aumento de las temperaturas debido al cambio climático.

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